Reformas en Arabia Saudita
SYEDA. A partir de hoy, las sauditas pueden comprar lencerÃa sin el bochorno de ser atendidas por hombres, después de que Arabia Saudita haya autorizado a las mujeres a trabajar en este tipo de tiendas, una medida muy criticada por las autoridades religiosas.
El rey Abdalá, un reformador prudente en un reino ultraconservador que obliga a la segregación de sexos, promulgó un decreto el pasado junio para que las tiendas de lencerÃa femenina sustituyeran en un plazo de seis meses a los dependientes, generalmente asiáticos, por vendedoras sauditas.
"Es una decisión positiva y alentadora. Como muchas mujeres, he pasado vergüenza al comprar mi ropa interior y tener un hombre preguntándome mis medidas", explicó Samar Mohamed, una profesora de 37 años.
Esta decisión llegó tras una campaña en Internet impulsada por mujeres que expresaron su hartazgo por la situación, aunque estas seguirán sin poder probarse los conjuntos de lencerÃa, ya que los probadores para mujeres están totalmente prohibidos en Arabia Saudita.
La decisión real entra en vigor pese a que el muftà (intérprete de la ley islámica) del paÃs, jeque Abel Aziz al Sheij, alertó en su sermón del pasado viernes que esta decisión ponÃa a las vendedoras en contacto directo con los hombres que gestionan las tiendas. "Las mujeres venderán y contarán el dinero", algo que es "contrario a la religión", añadió.
Hace tres años, el reino decidió permitir a las sauditas trabajar en las tiendas de ropa interior, pero la medida fue bloqueada por los religiosos, que se oponen a que las mujeres trabajen en ciertos sectores para evitar que se mezclen con hombres. (AFP)
Empresarias, excluidas
Las empresarias sauditas, que tienen inversiones por un valor estimado de $48 000 millones, luchan todavÃa por conseguir su plena independencia de los hombres, pues en muchas ocasiones, ellas no pueden dirigir sus propias compañÃas, ya que se les fuerza a contratar a un hombre para que sea el director del negocio. (EFE)







