Garrido tiene blogs en el Internet con mensajes religiosos y dice haber hablado con Dios

SAN FRANCISCO. Una mujer que fue secuestrada cuando tenía 11 de años, frente a su casa en California (oeste de los EEUU), apareció después de vivir 18 años en un patio escondido, ubicado atrás de la casa de su captor, con quien tuvo dos hijas fruto de las relaciones forzosas.
Jaycee Lee Dugard, hoy de 29 años, era una pequeña de 11 años, rubia y de ojos azules, que fue secuestrada cuando se dirigía a la parada del bus escolar en 1991. Unos metros atrás se encontraba su padrastro, Carl Probyn, quien observó el rapto. Él afirmó en aquel entonces que dos hombres subieron a la niña en un auto y arrancaron.
Probyn, en su desesperación, intentó seguirlos con una bicicleta, pero fue inútil. A raíz de ello quedó marcado como el principal sospechoso del secuestro y su matrimonio con la madre de Jaycee acabó.
El hecho conmocionó a los EEUU, y a pesar de intensos esfuerzos por encontrar a la menor, su propia familia consideró la posibilidad de que podría estar muerta.
Sin embargo, el jueves pasado y luego de 18 años, el autor confeso del rapto Phillip Garrido, de 58 años y su esposa Nancy de 54 años, entraron a una comisaría y entregaron a la joven a quien llamaba Alissa junto a su hijas de 11 y 15 años, quienes jamás han sido chequeadas por un médico ni tampoco escolarizadas.
Las tres mujeres vivían en el jardín en un rincón escondido del jardín armado con tiendas de acampar y con un baño improvisado alrededor de árboles. La Policía mencionó que era un lugar muy pequeño, con algunas cobijas esparcidas en el suelo.
Garrido, quien se encuentra detenido junto a su esposa habría intentado entrar en el campus de la Universidad de Berkeley en San Francisco para repartir folletos de información religiosa acompañado por dos niñas (hijas de Jaycee). Esta escena fue la que llamó la atención de la Policía, pues el captor tenía prohibido acercarse a menores. Estaba en libertad bajo fianza, tras ser acusados de abuso sexual y secuestro en 1971.
Al ser citado a declarar, Garrido se presentó con su esposa, Jaycee y sus hijas. Luego de revelar la identidad de la joven de 29 años, la entregó a la Policía.
Jaycee se reunió la tarde del jueves con su madre y su media hermana de 19 años, mientras que Probyn solamente declaró a las autoridades que estaba agradecido de que este viva.
Según el reporte policial, Jaycee se encuentra en buen estado de salud.
El caso pasó a manos de la Policía Federal (FBI). Garrido y su esposa podrían recibir una pena mayor a 20 años cada uno. Serán acusados de cargos múltiples por secuestro con intento de violación y agresiones sexuales.
Por su parte, el captor de Jaycee, quien quería convertirse en pastor cristiano, aseguró estar más tranquilo ahora, y aclaró la historia es "repugnante" de principio a fin. (VET-AFP-EFE)
Video:
Secuestro de 18 años llega a su fin
Hora GMT: 29/Agosto/2009 - 05:03
