|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

Motepillo

Publicado el 27/Enero/2005 | 00:00

l En Bolivia, Santa Cruz de la Sierra inició un movimiento muy en serio para alcanzar la autonomía total. Se trata de una región muy diferente a la adusta y majestuosa andina, sin la frialdad impertérrita de la puna ni las majestuosas huellas de aymaras e incas. Es el polo de desarrollo más dinámico de ese país cuyo crecimiento nada o muy poco ha sido afectado por la carencia de salida al mar.

l El centralismo y la descentralización no son fenómenos aislados y propios de unos pocos maniáticos ecuatorianos. La concentración de poder en la capital y la capacidad de tomar decisiones solo allí, llega a veces a niveles insostenibles que pueden desembocar en movimientos tipo Santa Cruz de la Sierra en el hermano país andino. Un sano equilibrio entre el poder central y los organismos de régimen seccional pueden evitar conflictos de esta índole.

l Ciertamente es posible hacer mal uso de la autonomía como ha ocurrido en algunos casos de municipios cuyos alcaldes se han chantado sueldos gigantescos y superiores a los de las más grandes ciudades del Ecuador, y cuando se ha llamado la atención sobre este abuso de poder, han dicho que cambiar esta decisión sería atentar contra la autonomía.

l Los dineros del sector público, central y seccional, son del pueblo ecuatoriano y su uso tiene que estar sujeto a alguna forma de control. Los mandatarios son encargados de administrar el poder que el pueblo les encargó y no propietarios de algo que los ciudadanos les regalaron. Los propios organismos descentralizados deben ser los primeros en denunciar estos abusos. La regalada nada no cuenta en ninguna forma de administración pública

l Ventajosamente los casos señalados son pocos y aislados y, en la mayoría de municipalidades grandes y medianas, sus responsables, de todos los colores políticos, han dado pruebas de eficiencia y responsabilidad solucionando los problemas a su cargo de manera satisfactoria sin malos manejos ni dudosas inversiones o favoritismos. Aunque pueda parecer contradictorio, lo dicho se aplica también a la ciudad de Quito y su municipalidad que poco tiene que ver con el gobierno central.

l Lo más grave que puede ocurrir a una persona o institución es caer en la rutina, el cambio siempre es bueno. Eso ha ocurrido con nuestro fútbol. La selección de nuestro país regresó a su patria querida con 20 goles recibidos en cuatro partidos que nos recuerdan cifras parecidas hace unos 50 ó 60 años. Son jóvenes y en la juventud está el futuro de la patria. Toca a los ‘veteranos’ de la Tricolor, lavar esta vergüenza en el próximo juego con Paraguay.

l La televisión informa que en esa solapada lucha aérea entre los Estados Unidos y Europa, los europeos pronto pondrán en circulación un avión Air Bus de la altura de un edificio de nueve pisos y que podrá transportar más de quinientos pasajeros. Los ecuatorianos deberíamos contar con un avión de esa magnitud para que quepan en él los goles de nuestra selección Sub 20.

Hora GMT: 27/Enero/2005 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Claudio Malo González

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