ABALORIOS
Por Rodrigo Villacís Molina
Uno lee los periódicos, ve la televisión o escucha la radio a la hora de las noticias y no sabe si morirse de las iras, del susto o de la risa. De hecho ya dijo alguien que "el humor es la otra cara del terror".
Y es que el futuro que avizoramos es como para ponerse a temblar. Entonces, ante el panorama que tenemos a la vista y para darnos ánimo preferimos reír: la prepotencia, lo soez del vocabulario empleado al más alto nivel, los dimes y diretes sobre los contenidos del proyecto de Constitución, las meteduras de pata de los secretarios de Estado nos ponen ante la disyuntiva de llorar a mares o de reír a carcajadas.
"Mostrar buen humor en circunstancias críticas -escribía Mariano Grondona en un viejo artículo que no he olvidado- revela que conservamos la presencia de ánimo, la inclinación activa y positiva pese a los rigores del destino". Y es así, porque lo contrario significaría que nos hemos rendido. Además está comprobado que el humor es el arma que más temen los poderosos; el ridículo en que les pone el caricaturista es peor para ellos que el artículo más duro del editorialista opositor.
Por eso se ha dicho que: "Cuando a los países les va mal, a los caricaturistas les va bien". En nuestro caso, Asdrúbal, Bonil, Roque, Pancho, etc. están de plácemes. Lo malo es que ya están de pláceles demasiado tiempo. Quizá por una situación similar, Evelyn Waugh dijo que "en el humor inteligente, en el irónico, siempre hay una forma de tristeza".
Por ahí circula una frase "célibe" que alude a la vanidad y, de rebote, a la prepotencia del poder: "Si los elogios (léase en este contexto: 'si un porcentaje muy alto de votos ') nos ponen en el cielo, es lógico que nos creamos dioses". Fenómeno frente al cual otra frase nos ofrece una suerte de antídoto: "El humor desacraliza la política, porque señala con el dedo lo patético que hay en el hecho de gobernar". De ahí que los teólogos medievales, aliados con los poderosos, condenaron la risa.
Por supuesto, hay diversas clases de humor, que van de lo burdo a lo refinado, a lo sutil. Este es para un público cultivado, mientras el otro es para la galería.
Pero en cualquier caso, según Arthur Koestler, "es un género de estímulo que tiende a despertar el reflejo de la risa", y eso siempre es saludable. De modo que debemos agradecer no solo a los humoristas, sino a quienes, desde el poder, les facilitan los temas para que ellos, desde los medios, cumplan con su apostolado de hacernos reír.
tenorior@hoy.com.ec
Hora GMT: 19/Septiembre/2008 - 05:05

19/Septiembre/2008 a las 10:45
Por eso, y de manera profiláctica y profética, el vicepresidente Moreno, hizo promoción de la risa, sabiendo de antemano el penumbroso y desolador panorama que se nos avecina.
19/Septiembre/2008 a las 11:41
El SR. ariculista tiene toda la razon, esos payasos aventureros de la partidocracia tratan de confundir a los votantes para que voten por el NO, cuando en realidad obtienen un resultado opuesto, y la mayoria NO LES CREE, el voto por el SI aumenta cada vez que intervienen estos retrogrados separatistas, que usan como estrategias ganadoras; el insulto, el grito y la prepotencia, propia de los frustrados y perdedores.
19/Septiembre/2008 a las 14:12
El insulto, el grito y la prepotencia propia de frustrados y perdedores. Claro se ve quién anda en ese papel, de pueblo en pueblo, como si no tuviera trabajo que hacer.
19/Septiembre/2008 a las 17:32
Desgraciadamente no es cuentión de Risa, el pais se nos cae a pedazos y nada se hace. LLevamos 2 años de campañas continuas que han lavado el cerebro de los mas ingenuos y levantado la prepotencia de los oportunistas que intentan pescar a rio revuelto. Desgraciadamente estos mismos son los que cuando las aguas se desbordan se rasgarán las vestiduras y buscan en quienes hoy dia idolatran (Payasos de la nueva partidocracia) a los culpables de todos sus males, sin darce cuenta que el futuro del Ecuador no es una competencia de popularidad ni un partido de futbol en donde se hace barra sin importar los resultados. Ante la gravedad de lo que nos acontece en el País dificilmente puedo sonreir, espero que los oportunistas que buscan medrar de las migajas del gobierno se queden con los churos hechos.