Austriáco encerró a su hija 24 años

Sankt Pölten. El juicio contra el austríaco Josef Fritzl, conocido como el "monstruo de Amstetten", acusado de haber encerrado y violado a su propia hija durante 24 años en el sótano de su casa, comenzó ayer en el Tribunal Regional de Sankt Pölten, al oeste de Viena.
Fritzl, de 73 años, rechazó la acusación de "esclavitud" y reconoció solo "parcialmente" su culpabilidad por violación e incesto.
El hombre entró en la Sala de lo Penal del tribunal vestido con un traje gris y con la cara cubierta con un archivador de oficina de color azul. La fiscal Christiane Burkheiser habló durante su presentación de los cargos de un "martirio inimaginable" que sufrió la víctima, Elisabeth Fritzl, quien hoy tiene 43 años.
La letrada reconoció que el acusado "contestó a todas las preguntas" de la Fiscalía, aunque destacó que "no mostró ningún tipo de remordimiento ni sentido de haber cometido delito alguno".
Fritzl se declaro, además, no culpable de asesinato de uno de los siete hijos nacidos fruto de las relación incestuosa con su hija . El austríaco solo puede ser condenado a cadena perpetua si se logra pobrar este cargo.
El jurado escuchó la primera declaración de la víctima de Fritzl en una grabación, a fin de evitar que se confronte con su padre. Un psiquiatra y un neonatólogo también darán su testimonio en favor de la defensa, mientras que la madre de Elisabeth y sus hermanos se negaron a testificar.
Se estima que el juicio podría concluir entre el jueves y el viernes próximos. (EFE)
Hora GMT: 17/Marzo/2009 - 05:03
