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Miniterminales, bajo estudio

Publicado el 17/Marzo/2010 | 00:04

En 60 días, el Cabildo tendrá resultados sobre la operación

Valeria Nájera toma cada dos semanas un bus interprovincial de la cooperativa Trans Esmeraldas, con el propósito de llegar a Atacames para visitar a sus padres durante el fin de semana. El recorrido total le toma un aproximado de seis horas, pero toda una hora se consume solo en salir de Quito, pues la estación está ubicada en el centro norte de la capital.

La cooperativa está compuesta por 120 buses que trasladan a un promedio de 60 mil pasajeros al día, a cuatro destinos al norte y siete al sur, formando parte de un grupo entre seis y 10 miniterminales que se niegan, desde el 16 de julio de 2009, a abandonar sus centros de operaciones localizados en el interior de Quito.

La administración municipal anterior firmó un convenio con los dirigentes de la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros (Fenacotip), que determina el traslado de operaciones hacia las nuevas terminales de Quitumbe, en el sur, y de Carcelén, en el norte, desde el momento en que empezaron a funcionar.

En ese entonces, el alcalde de Quito, Andrés Vallejo, enfatizó que las miniterminales solo podrían usar sus oficinas del interior de la ciudad para brindar el servicio de encomienda y venta de pasajes, y así evitar que sus buses congestionen las vías.

Sin embargo, representantes de cooperativas como Panamericana, Occidental, Ecuador, Trans Esmeraldas, Reina del Camino, Flota Imbabura, entre otras, no están de acuerdo con el convenio y han seguido operando con normalidad.

Galo Cadena, gerente de operaciones de Trans Esmeraldas, alegó que el servicio que se brinda en las estaciones es más cómodo que el de las nuevas instalaciones, incluso por la ubicación de las oficinas.

En primera instancia, los transportistas recaudaron firmas de apoyo de su clientela y presentaron una apelación al Municipio para evitar que sus miniterminales dejen de despachar buses.

Aseguraron que seguirán despachando unidades desde las oficinas hasta que se plantee una respuesta.

Fernando Loyo, gerente de Flota Imbabura, estimó que una de las soluciones es que los buses salgan de las miniterminales desde las 21:00 hasta las 05:00, horario en que no interferirían en el tráfico urbano de Quito.

Carlos Páez, secretario de Movilidad, explicó que antes de haber tomado esa resolución se debió haber efectuado un estudio integral del funcionamiento de las terminales.

A ello, se agrega un análisis de los procedimientos operativos de las miniterminales y de flotas pequeñas para evaluar su situación.

"Estamos realizando un estudio de este tipo al momento con la Secretaría de Ordenamiento Territorial, para tener los mejores elementos de juicio y tomar una decisión integral que resuelva la situación de todas las cooperativas que operan desde miniterminales", aseguró.

El estudio se refiere también a la interconexión de las terminales con el sistema de transporte urbano.

Páez estimó que los resultados del estudio estarán listos en los próximos 60 días, a partir de ello se tomarán las resoluciones administrativas, pero sustentadas en base a un estudio técnico.

Agregó que la resolución anterior se basó en una estrategia política antes que en una investigación técnica fundamentada.

Entre tanto, los usuarios abogan porque las miniterminales continúen operando, aunque impliquen más tráfico vehicular al interior de la ciudad.

Para Tatiana Zamora, usuaria de la miniterminal Panamericana, las instalaciones de dichas estaciones solo deben cerrarse cuando hayan todas las facilidades para llegar hasta Quitumbe o Carcelén.

Roberto Loza, quien trabaja en Santo Domingo, alegó que cada lunes al trasladarse para Quitumbe, a las 04:00, debe sortear toda clase de inconvenientes.

"No hay como circular por el tramo de los túneles de la av. Mariscal Sucre. Me demoro más de una hora en llegar hasta la terminal", señaló.

Silvia Dueñas, usuaria de Flota Imbabura, expresó que el trasladarse a las terminales en taxi tiene un costo de $10 y debe optar por esa alternativa, porque el servicio del Trole y del Metrobús funcionan solo desde las 05:00.

De igual forma, opinó Óscar Recalde, quien para viajar a Chone prefirió ir a la estación de la cooperativa Reina del Camino, en la calle Dieciocho de Septiembre y Manuel Larrea. "Es más fácil llegar y más seguro", comentó.

Por su parte, Patricio Ubidia, presidente de la Comisión de Movilidad, indicó que la salida de las miniterminales es inminente, ya que es una medida para descongestionar el tráfico de la capital que es cada vez mayor.

Con la aplicación de la medida Pico y placa, la cual se prevé que arranque en abril, la necesidad de la salida de estas terminales será mayor, según explicó. (MDA)

Otros datos


Más de ocho meses han pasado desde la inauguración de las terminales de Quitumbe y Carcelén, pero los usuarios aún tienen problemas para orientarse en estos lugares.

La inversión en la construcción de la terminal interprovincial de Quitumbe fue de alrededor de $25 millones. En Carcelén se invirtió un aproximado de $1,5 millones.

La ex terminal terrestre de Cumandá dejó de operar para la capital el 7 de julio de 2009.

En el área de la ex terminal se construirán 800 parqueaderos subterráneos y en la parte superior se adecuará una prolongación del parque lineal.

El costo aproximado de esta obra será de unos $13,6 millones. El proyecto está a cargo del Fondo de Salvamento (Fonsal).

Descargas:

- Rutas para llegar a los terminales interprovinciales

Hora GMT: 17/Marzo/2010 - 05:04

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