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¿Mi abuelo me heredó el mal del insomnio?

Publicado el 27/Enero/2005 | 00:00

Quienes pasan la noche contando ovejas pueden echarle la culpa, ya no solo a sus preocupaciones, también a sus genes. Además de determinar el color de ojos o de cabello y la predisposición a sufrir algunas enfermedades, nuestro material genético juega un importante papel en nuestros hábitos nocturnos y nuestra capacidad (o no) para soñar con los angelitos.
Así lo descubrieron investigadores de la U. de California, quienes presentaron el estudio "Aves nocturnas", para demostrar que quienes no pueden acostarse pronto y madrugar al día siguiente padecen el Síndrome del Sueño Diferido.
Quienes son incapaces de desengancharse de la novela, la tele o, en el caso de muchos adolescentes, los videojuegos, sin importarles sus responsabilidades al día siguiente, padecen un desequilibrio en su sistema bioquímico y no pueden hacer nada por evitarlo, según Daniel Kripke, profesor de Psiquiatría. Afirma que casi todos los organismos vivos tienen relojes biológicos que funcionan en ciclos de un día y que se coordinan en las 24 horas, y alude a análisis anteriores que han encontrado variantes genéticas que retrasan o adelantan este reloj.
De hecho, una forma de insomnio muy rara, que lleva a los que lo padecen a la muerte por falta de sueño, se produce habitualmente entre miembros de una misma familia.
Otro estudio, publicado en el diario científico inglés Twin Research, revela que los genes tienen la culpa en un 50% de dos de los desórdenes más habituales a la hora del sueño: los ronquidos y el movimiento involuntario y sistemático de las piernas.
Una razón por la cual estos genes persisten a lo largo del tiempo es que dormir poco ayuda a ganar peso y retener la grasa.
Aunque muchos creen que dar vueltas y vueltas y pelearse con las sábanas quema calorías, ocurre lo contrario: cuando hay falta de sueño nuestro organismo reduce la emisión de la leptina, la proteína que controla el sentimiento de saciedad. De la misma manera, si no se duerme lo suficiente, se elevan los niveles de una hormona que despierta el apetito. (LM-Internet)

LOS ESPECIALISTAS

¿Cuantas horas de sueño son normales?

¿Qué es el insomnio?

"Es un trastorno del sueño que consiste en la incapacidad o dificultad para dormir, ya sea por que cuesta conciliar el sueño, porque existen despertares durante la noche, porque se da un acortamiento del sueño, un despertar precoz o una disminución de su calidad. Produce cansancio y afecta a la vida diaria de las personas que lo padecen".

¿Cuántas horas de sueño?
"No todo el mundo necesita dormir la misma cantidad de horas. Depende de muchas circunstancias como la edad. En el recién nacido el tiempo de sueño es de 16 a 18 horas; los adolescentes, unas nueve horas; los adultos, entre siete y ocho horas de sueño, aunque hay quien tiene suficiente con cinco y otros 10 horas. En cada etapa de la vida, el sueño suele hacerse más superficial y se acortan sus horas, aunque las necesidades son similares en la edad adulta". (LM)
Jorge Plá Vidal, psiquiatra
www.viatusalud.com

Se eleva la actividad hormonal de chicos

"El que los jóvenes y los niños se queden hasta altas horas de la noche "pegados" a la TV, a los videojuegos o al play station es por la carencia de normas establecidas por los padres. Pueden quedarse más de 12 horas seguidas frente a estos aparatos.
Esta actividad provoca la excitación neuronal, por lo que no pueden conciliar el sueño y, cuando lo hacen, las neuronas siguen activas. Hacen movimientos involuntarios. Además, tienen problemas de aprendizaje y de conducta en la escuela o colegio.
La actividad de las neuronas no cesa, los chicos están inquietos o se quedan dormidos porque el cuerpo no ha descansado. Los profesores los tachan de hiperactivos o "malcriados".
Es mejor realizar un diagnóstico neurológico para desechar daños neuronales y psicológicos y determinar las causas emocionales que lo hacen actuar así". (GV)
Paulina Barahona, psicóloga

CONSEJOS PARA DORMIR

Impóngase horarios

Procure acostarse y levantarse siempre a la misma hora. El hábito le ayudará a dormir. No se acueste ni intente dormir hasta que no tenga sueño. No duerma en el día ni se quede en la habitación.

Ejercicios y no fume

Haga ejercicio a diario bien temprano, no antes de acostarse. Tome una exposición adecuada a la luz solar las primeras horas. Deje de fumar (al principio, la falta de sueño empeora, luego mejora).

No coma demasiado

Evite comidas copiosas a la hora de acostarse, pero no se acueste con hambre: un vaso de leche tibia ayuda a conciliar el sueño. Practique una actividad que le relaje: escuchar música suave, leer...

Ojo con el alcohol

No beba alcohol, al menos cuatro horas antes de acostarse. La ingesta excesiva de alcohol, aunque produce somnolencia, es causa frecuente de despertares nocturnos. Duerma con prendas cómodas.

Un baño caliente

Mantenga la habitación en condiciones óptimas para dormir (sin ruido, temperatura adecuada, sin exceso de luz, etc.) y realice rutinas como cepillarse los dientes, un baño caliente que relaja... (LM)

Hora GMT: 27/Enero/2005 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

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