|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

Memoria y olvido

Publicado el 02/Octubre/2009 | 00:11

Por Claudio Mena Villamar

cmena@hoy.com.ec

En general, es mayor el número de cosas que olvidamos en comparación con las que recordamos. Memoria y olvido son los dos polos en los que se enmarca la transmisión del pasado. Al hablar de memoria, nos referiremos a la memoria colectiva, que es aquella que se mantiene en generaciones y grupos que han compartido etapas de su pasado.

El recuerdo o rememorización trae sectores de ese pasado compartido, pero esos recuerdos son seleccionados pues están sujetos a reinterpretaciones y aún a reinvenciones. La memoria colectiva puede también llamarse "memoria social", aún cuando se pueden identificar matices que las diferencian.

Nora, un historiador francés, define esta memoria como el conjunto de recuerdos, conscientes o no, de una experiencia vivida o mitificada por una colectividad actual en la cual se conserva ese recuerdo del pasado. Se trata de hechos vividos o transmitidos por la tradición, es una memoria activa animada por instituciones, ritos, etc.

La memoria colectiva está compuesta de antiguos recuerdos, en los que se evocan acontecimientos que evocan la nación, la república, y agrupan a los personajes en el tiempo imaginario, real y simbólico de los ancestros.

La memoria social estaría constituida por la totalización de un gran número de memorias colectivas.

Las formas de recordar y de fijar la memoria colectiva son diversas, y una de ellas es la conmemoración, que agrupa una serie de actos y rituales mediante los cuales se trata de reconocerse en los hechos protagonizados por personajes que con el tiempo han recibido la calidad de héroes y heroínas.

Todo eso ha quedado sacralizado en la memoria colectiva, en donde permanecen, en algunos casos, de manera imborrable. Esta situación es dura y difícil para el historiador que trata de desmitificar ciertos acontecimientos o la acción de ciertos héroes, fundándose en investigaciones nuevas y verídicas que cambiarían en algunos aspectos lo que se encuentra ya establecido en la memoria social.

La memoria histórica es diferente de la memoria colectiva. Ella no se encuentra en generaciones que han compartido determinados acontecimientos.

A la memoria histórica se llega mediante el estudio de documentos y archivos, a base de los cuales el historiador tiene que reconstruir hechos de los que solo quedan testimonios escritos de cuya veracidad existen dudas y que el narrador debe sujetar a las reglas de la crítica.

Todas las sociedades están regidas por un orden real y simbólico, al mismo tiempo que los ritos tienen la capacidad de dar valor y significado a la vida de aquellos que los realizan. Se debe distinguir entre forma y contenido del rito. La acción del rito se distingue de la narración del rito en que, estructuralmente, los rituales ofrecen una variedad menor que los mitos y se presentan siempre bajo la forma de representación ("If there is no performance, there is no ritual").

Hora GMT: 02/Octubre/2009 - 05:11

Archivado en | Opinión Perspectivas 

Tags : Claudio Mena 



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Comentarios

Recuerda que son opiniones de los usuarios y no de www.hoy.com.ec. HOY se reserva el derecho a eliminar las expresiones ofensivas, injuriantes o no acordes a la temática tratada.
  1. 1 totoles desde - Quito

    Quiero agradecer y felicitar al Dr. Claudio Mena, por la interesante diferencia, que hace la academia, entre memoria colectiva, memoria social y memoria histórica.
    Es un aporte muy valioso

    María D. Gómez de la Torre

Publicidad