La clausura de Radio Sucre, las incautaciones de Canal 10, Gamavisión, Cablenoticias, TV Cable, los juicios al diario La Hora, el nuevo canal estatal con dineros de los contribuyentes, la apropiación del Ministerio de Finanzas del Diario El Telégrafo, son el preámbulo de lo que nos espera en relación a los medios de comunicación. Todos al servicio del Gobierno, informando sólo lo que sea de su interés o conveniencia.
Los medios que no se sometan, serán liquidados, absorbidos o controlados para el mismo fin. La libertad de prensa dependerá del gobierno central. El manejo de las frecuencias de radio y televisión se asignarán y renovarán con ese criterio, también las importaciones de insumos para los demás medios, hasta Internet será controlada o intervenida. En el régimen de transición consta un plazo de 180 días para esta revisión.
Se usará cualquier medio y cualquier arma de presión, incluyendo el SRI. Los medios que hasta hoy sirvieron para promover y afianzar a este régimen, tendrán que seguir aplaudiendo sus acciones y decisiones, caso contrario sentirán el poder del poder; los demás con mayor razón.
Los medios que han aplaudido lo que el Gobierno arbitrariamente hace en contra de sus colegas, mañana sufrirán las mismas consecuencias, con cualquier, pretexto o justificación. Paulatinamente, los ciudadanos iremos perdiendo el acceso a medios independientes, profesionales, veraces; tendremos que conformarnos con una sola versión, la oficial. Hoy, ya son muy pocos, los canales independientes.
El Ecuador corre un grave peligro, estamos perdiendo nuestras libertades; las políticas al aceptar un Estado estatista, concentrador, con facultades omnímodas, capacidad de controlar todos los poderes y permanecer indefinidamente en el poder. Para sus propósitos el régimen necesita controlar los medios que todavía no están sometidos o en su poder. Además, la nueva Constitución, lo convierte de hecho, en socio por partes iguales de todas las estaciones de radio o TV del país.
"Un Estado puede ser agitado y conmovido por lo que la prensa diga, pero ese mismo Estado puede morir por lo que la prensa calle. Para el primer mal, hay un remedio en las leyes; para el segundo, ninguno. Escoged pues, entre la Libertad y la Muerte", L. A. Bonald.
"No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defendería hasta la muerte su derecho a decirlo", Voltaire. "Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad no puede sino ser mala", Camus.
"Todo el mundo tiene derecho de expresarse y opinar libremente; este derecho incluye la libertad de exponer opiniones sin injerencias y de recabar, recibir e impartir información e ideas a través de cualquier medio y más allá de cualquier frontera", Declaración de los Derechos Humanos. "No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo", Declaración de Chapultepec.
Hora GMT: 21/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Luis Villacrés Smith
