Archivado en | Opinión  Perspectivas 

Tags : Ernesto Albán 

Mediocridad

Publicado el 22/Noviembre/2009 | 00:12

Por Ernesto Albán Gómez


ealban@hoy.com.ec

Mediocridad es una de las palabras favoritas del presidente Correa y la utiliza para descalificar a todos quienes no comparten su proyecto político o se apartan de alguna manera de su línea de acción. Mediocres son, en primer lugar, los medios de comunicación y los periodistas; pero también son mediocres todos los que gobernaron antes que él; mediocres son los dirigentes políticos de la oposición; mediocres son los directivos de las centrales sindicales y de las cámaras de la producción, y los del gremio de los educadores; mediocres son las universidades, sus rectores, profesores y alumnos. Nadie situado en la vereda de enfrente escapa de esta descalificación, y de otros improperios de grueso calibre.

Por cierto que para divulgar a los cuatro vientos, escandalosa y reiteradamente, una apreciación de esta naturaleza, primero hay que estar ubicado en una tribuna muy alta, para que los denuestos sean escuchados; pero, sobre todo, hay que sentirse muy superior a los demás. Empezaré por señalar que estas dos circunstancias son absolutamente incompatibles con una concepción cristiana del ejercicio de la función pública. Un cristiano no ofende a los demás, aunque pudiera tener alguna justificación para hacerlo; ni utiliza, para proferir las ofensas, el cargo que temporalmente ocupa; y, sobre todo, actúa siempre con humildad, no con vanidad ni prepotencia.

Pero más allá de esta precisión, lo que el país se pregunta ahora mismo es si la mediocridad no se encuentra también, y abundantemente, en las propias parcelas gubernamentales. Varios hechos permiten llegar a esa conclusión. Una vez agotado el embeleco de las distintas campañas, y cuando sin la distracción electoral se pone la mira sobre los problemas del país, se detecta a cada paso el manejo deficiente de los asuntos públicos. Basta citar dos casos recientes, la caída del helicóptero hindú y los apagones, para que sea evidente ese manejo mediocre. En el primer caso, ha quedado patente una absoluta incompetencia para llevar adelante una negociación millonaria y muy importante, pues está relacionada con la defensa nacional; y en el segundo, se revela una negligencia asombrosa para enfrentar una amenaza anunciada con suficiente anticipación y cuyos efectos resultan desastrosos para la economía del país y para la seguridad ciudadana. Lamentablemente los ejemplos pueden multiplicarse.

¡Y qué decir de la mediocridad reinante en la Asamblea Nacional! No se trata tan solo de una docilidad impensable en un órgano legislativo democrático, para someterse a las instrucciones del ejecutivo, así sea violando las normas de la Constitución que ellos mismo aprobaron, sino también de una elaboración de productos legales de una pobreza inadmisible en un cuerpo colegiado de un mediano nivel, pero que sirven adecuadamente para los propósitos oficiales.

Y me he limitado a hablar de mediocridad, pero al decir de algunos, el descalabro de algunas instituciones se origina además en otros factores, menos presentables todavía. El actual gobierno no es, por supuesto, a pesar de su autosuficiencia, muy diferente de los anteriores.

Hora GMT: 22/Noviembre/2009 - 05:12





Noticias de Archivo

Comentarios

  1. 1 Juan

    "Dime de qué alardeas y te diré de que careces"

  2. 1 ANTONIO COLIMBA desde - Quito

    SI LOS ANTERIORES GOBIERNOS FUERON MEDIOCRES EL ACTUAL ES UN DESASTRE.

  3. 1 Wilma Krauss Vega

    Muy buen análisis. Mediocre es Rafael Correa Delgado que en tres años de desgobierno no atina ni una. Mediocre es el mandatario que pasa mas tiempo en "su" avión privado que en Carondelet que es donde debería estar trabajando. Mediocre es él mismo que ha sumido al Ecuador en la oscuridad, el desempleo, la pobreza extrema, el sicariato, la delincuencia avezada y cruel que mata sin miramientos de ninguna clase. Mediocre es él mismo que no sabe rodearse de gente mas capaz que él para que lo asesoren. Es un mediocre porque se amaña con tiranos y delincuentes de alta peligrosidad disfrazados de guerrilleros. Finalmente, mediocres somos todos nosotros por seguir aguantando a ese inútil.

Comenta

Recuerda que son opiniones de los usuarios y no de www.hoy.com.ec. HOY se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que por su naturaleza sean considerados ofensivos, injuriantes o no acordes a la temática tratada.

   Ingrese>> f7n8v << este codigo.


Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario


Derechos Humanos