|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

Me entusiasmó

Publicado el 01/Febrero/2010 | 00:04

Por Federico María Sanfelíu
sanfe@hoy.com.ec

La noche del miércoles pasado seguí el discurso sobre el Estado de la Nación del presidente Barack Obama. Una traducción literal, acompañaba un escenario ya conocido con su rito de aplaudir, levantarse y sentarse, etc.

El actual presidente de los EEUU sabe comunicar lo que quiere decir y lo expresa con convicción, con el tono de voz adecuado, con pausas medidas. Un discurso que entiende un adolescente de 14 años. Es lógico, concreto, positivo. Las cualidades para asentir con el orador. Los ejemplos de la pequeña ciudad, la familia que no tiene recursos para pagar la universidad, el lucro de los grandes bancos que deben devolver su salvataje y la propuesta para hacer asequibles los créditos a los pequeños empresarios deben haberse grabado en la mente de sus oyentes. "Soy consciente de que por cada historia que termina bien, hay otras, de hombres y mujeres que se despiertan con la angustia de no saber de dónde va a salir su próximo sueldo; que envían currículum todas las semanas y no reciben ninguna respuesta. Por eso el empleo debe ser nuestra gran prioridad en 2010, y por eso hago esta noche un llamamiento a elaborar una nueva ley de empleo". "Propongo que apartemos $30 000 millones del dinero que han devuelto los bancos de Wall Street y lo utilicemos para ayudar a los bancos locales a ofrecer a las pequeñas empresas los créditos que necesitan para mantenerse a flote. Propongo también un nuevo crédito fiscal para pequeñas empresas, destinado a más de un millón de pequeñas empresas siempre que contraten nuevos trabajadores o agranden los salarios".

Párrafos tan esperanzadores merecen recordarse. Esos planes concretos deben haber calentado miles de corazones que esperan sean leyes aprobadas en la Cámara y el Senado. El ofrecimiento educativo de Obama tiene enseñanzas para nosotros: "La idea es sencilla: en vez de recompensar el fracaso, solo vamos a recompensar el éxito. En vez de financiar el statu quo, solo vamos a invertir en reformas que incrementen el triunfo escolar, inspiren a los estudiantes a sacar buenas notas en matemáticas y ciencias, y transformen las escuelas con más problemas. En el siglo XXI, uno de los mejores programas para luchar contra la pobreza es una educación de primera categoría. En este país, no puede ser que el éxito de nuestros hijos dependa más de dónde viven que de su talento".

He dejado de citar los grandes desafíos para la modernización y la lucha para ser de los Estados Unidos el primero entre los países con futuro. Conozco las severas críticas al programa de su presidente. Ellos verán.

Un discurso de tamaño horizonte y fuerza no se oye entre nosotros. Vivimos empantanados en nuestras batallas partidistas y en injuriarnos. El populismo local es un remedo degradado de lo que oí.

Hora GMT: 01/Febrero/2010 - 05:04

Archivado en | Opinión Perspectivas 

Tags : Federico María Sanfeliú 



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Publicidad