Cuenca: el presunto asesino está en el hospital Vicente Corral con vigilancia policial

Debido a la ingesta de Perrofín, un veneno usado para sacrificar perros, dos menores -Alejandro (9) y Maritza (7)- murieron el martes dentro de un vehículo en Cuenca, según primeras investigaciones.
Édgar (36), presunto asesino, es papá de Maritza y dueño del auto. No solo les dio el veneno, sino que también lo ingirió, aunque socorristas le salvaron la vida y ahora está en el hospital Vicente Corral Moscoso, bajo vigilancia policial.
Ayer, los niños fueron velados en el barrio Jaime Rosales en medio de la consternación. Allegados a Alejandro presentaron la denuncia en la Fiscalía para que investiguen a Édgar y se establezcan las causas reales de las muertes.
"Es un hombre que desvaría. A veces llora por su hija y dice que solo les dio un yogur, pero luego que solo les brindó un jugo de zanahoria", dijo Fernando Figueroa, médico que atendió al presunto asesino. (RMT)
Iban a la escuela
La madre de Alejandro contó que el día del deceso de su hijo ella tenía planificado ir a dejarlo a la escuela Julio Abad Chica, pero de pronto Édgar, su vecino, apareció y se ofreció a llevarle junto con su hija Maritza. "Yo confié en él", repetía ayer desconsolada la madre.
Hora GMT: 06/Noviembre/2008 - 05:02













