Rivalidad por política
MANILA. Ayer, fueron hallados otros 22 cadáveres en el sur de Filipinas, lo que eleva a 46 el número de asesinados en la matanza cometida durante una disputa política entre los clanes dominantes de la provincia de Maguindanao.
La pelea se produjo el lunes pasado entre los clanes del gobernador de la provincia y del rival a su cargo en las elecciones de mayo de 2010. Tras el incidente, el Gobierno filipino activó el estado de excepción en el lugar para evitar así que crezca la espiral de violencia.
Las fuerzas de seguridad localizaron más muertos en dos lugares distintos, situados en un área remota de Maguindanao, y cerca del sitio en donde aparecieron el lunes pasado los cuerpos decapitados de 24 personas del grupo que fue secuestrado ese mismo día.
El director de la Policía, general Jesús Verzosa, viajó a la zona para ponerse al frente de la investigación, la que arrancó con la destitución de un oficial y de varios agentes del cuerpo implicados en la matanza llevada a cabo por el clan encabezado por Andal Ampatuan, gobernador de la provincia.
Cientos de policías y soldados fueron desplegados para detener a los asesinos y evitar una ola de venganzas en Maguindanao, controlada por el clan de los Ampatuans, aliado del Gobierno de la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, y en la provincia vecina de Sultan Kudarat, plaza fuerte del clan de los Mangudadatu, considerado cercano al rebelde Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI).
En ambas provincias, tanto el Ejército como la Policía Nacional tienen la autorización de imponer el toque de queda y de registrar viviendas sin mandamiento judicial. (EFE)
Hora GMT: 25/Noviembre/2009 - 13:30
