BOGOTÁ.- Gobiernos latinoamericanos y organizaciones regionales e internacionales se sumaron hoy a los llamamientos por la paz en Bolivia, mientras otros se solidarizaron con el Gobierno boliviano en su conflicto con Estados Unidos.
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, "suspendió" un encuentro con el nuevo embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, que llegó hoy mismo a Tegucigalpa para presentar sus cartas credenciales, en "solidaridad" con Bolivia.
Raúl Valladares, uno de los más estrechos colaboradores de Zelaya, declaró a la prensa que la decisión obedece a que Honduras es miembro de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que lidera Venezuela, y a que el presidente hondureño quiere discutir con EEUU el estado de las relaciones.
El Gobierno de Bolivia declaró el pasado miércoles persona "non grata" y anunció la expulsión del embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, al que acusó de instigar la ola de protestas que sacude el país, después de lo cual Venezuela tomó la misma decisión respecto al embajador de EEUU en Caracas, Patrick Duddy.
La Administración de EEUU respondió haciendo lo propio con el embajador boliviano en Washington, Gustavo Guzmán, y con el venezolano, Bernardo Álvarez.
La crisis boliviana suscita una "profunda preocupación" en el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien hoy ofreció la colaboración de las Naciones Unidas a los bolivianos dispuestos a buscar una solución dialogada.
A través de una declaración escrita, Ban rechazo "el uso de la violencia como vía para conseguir avances políticos" y lamentó también "los intentos de dañar la infraestructura económica de la nación". (EFE)
Hora GMT: 12/Septiembre/2008 - 19:30
