Por Juan Falconí Puig
jfp@hoy.com.ec
En esta semana, la noticia internacional informa que Stanford se "vuela", él solo, contabilizado hasta aquí, $9 200 millones. Esto confirma que en todas partes se cuecen habas y que las fallas de control en el sistema financiero han existido en todo el mundo. Engañar a los inversores, mentir, usar y abusar de su dinero ha sido rutina en los últimos años, entendido que en el momento que "revientan" estos casos no es cuando se produce el fraude sino cuando se conoce la secuencia de acciones ilegales, inmorales y fraudulentas. A este punto los Estados de Occidente se han convertido en los principales accionistas de los bancos más grandes pero ocurre algo sui géneris: los jefes (CO) y ejecutivos están, empero, descontentos porque el "bono" anual que recibían por su gestión, refiriéndome siempre en términos generales, ha sido limitado por los Gobiernos que han ido en auxilio económico de las instituciones financieras en problemas y, con mínimo buen criterio, han puesto condiciones apenas obvias y entre ellas, que no se repartan utilidades ni se fijen altísimos sueldos o bonos.
Olvidan que son, en gran parte, los responsables de la crisis y que, hoy por hoy, no hay demanda de sus "servicios" para que se sientan, como antes, en posición de imponer sus extraordinarias remuneraciones.
Pero todos estos fraudes, aparte de las cuantías, son pecadillos veniales frente a lo que ocurrió en el Ecuador especialmente con un banco que en quiebra fue entregado al Estado gracias a una ley inmoral por la cual sus autores y principales gestores, que no eran los diputados sino los que cargaban el maletín que les enviaron los hoy prófugos de la Justicia, con burlado pedido de extradición. Y es que estos no solo consiguieron liquidación laboral sino que, además, recibieron beneficios adicionales; no pagaron sus deudas. A través de grotescos fideicomisos se llevaron la plata del Banco Central y de todo ello obtuvieron un "vuelto" que sumado se acerca a la mitad de Stanford.
Para un país y una economía del tamaño de la ecuatoriana es evidente el inmenso monto involucrado.
Nota: por referencia en mi artículo anterior al maltrato que se dio en el Hospital Nacional de Especialidades de Guayaquil, Dr. Abel Gilbert Pontón, dirigido por el Dr. César Chong (tal vez pariente de la ministra de Salud) a una humilde mujer, Fanny Benavides Maenza, cuando esta tuvo que volver para que le retiren los puntos se negaron a hacerlo y tuvo ella que conseguir otro centro de salud donde le quiten los puntos. En todo Gobierno hay malos servidores y de ellos no se puede culpar a las más altas autoridades, menos al presidente de la República. Mayor razón cuando lo que se ve es que si llegan a conocimiento del presidente Correa hechos como este, dispone inmediatamente las correspondientes sanciones. Claro ejemplo son sus instrucciones a propósito de los autores de los más grandes fraudes bancarios en "el paisito".
Hora GMT: 20/Febrero/2009 - 05:10

20/Febrero/2009 a las 07:45
Claro ejemplo son sus instrucciones a propósito de los autores de los más grandes fraudes bancarios en "el paisito" del escritorcillo JF Puigisito.
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