Petroecuador quintuplicó sus inversiones entre 2006 y 2009, pero el ritmo de la producción de crudo bajó

Pese a que el presupuesto para inversiones de Petroecuador prácticamente se quintuplicó entre 2006 y 2009, la producción de crudo no creció en la misma proporción.
El lunes pasado, el presidente de la estatal, Luis Jaramillo, manifestó que uno de los principales logros de la administración naval es el aumento de la producción. "Recibimos en 162 millones de barriles y hemos llegado a los 183 millones", dijo al indicar que el alza empezó en 2007.
Esta cifra incluye la producción de las empresas privadas así como los campos manejados por Petroamazonas, que antes eran explotados por las compañías Oxy y Perenco.
En una comparación de datos, en la web de la estatal se observa que en 2006 se produjeron alrededor de 195 millones de barriles (incluido las privadas).
Esto, según el experto en temas petroleros Luis Aráuz, obedece al desgaste progresivo que experimentan los yacimientos por el continuo proceso de explotación. Ante eso, explica, "se presentó la necesidad de contratar más torres de perforación para tratar de que no disminuya la producción en gran escala y la estatal tuvo que invertir en ello".
Para el analista, la reducción será remediada con la incorporación de nuevos campos que deberán tener probadas sus reservas, para lo cual también invierte Petroecuador.
Asimismo, Aráuz indicó que el decrecimiento tiene que ver con la entrega del campo Sacha a la empresa mixta Río Napo (Petroecuador-PDVSA), lo que resta unos 49 000 barriles diarios de las cifras de la estatal.
Por su parte, el jurista y experto petrolero, Luis Calero, sostiene que "en la producción nacional, incluido las compañías privadas, se registra un decrecimiento en el ritmo a partir de 2006, pues en ese año llegó a 90 millones de barriles y, el último año, a 102 millones, por lo que lo que no se puede hablar de una baja de la producción", dice.
A criterio de Calero, el decrecimiento en el ritmo de la producción se debe a que en las compañías privadas existe mucho recelo de invertir, por falta de una normativa jurídica clara. Esa es una cuestión de políticas gubernamentales que deben crear un entorno favorable para fomentar la inversión privada en el sector petrolero, puntualiza el experto.
Añade que hay motivos para la desconfianza, pues en los últimos tres años las compañías se han sometido a renegociaciones y han debido trabajar con contratos temporales y transitorios. Por ello, sostiene que "el actual entorno jurídico del país incide para que las empresas no se arriesguen a invertir hasta que se garantice estabilidad". (JR)
Hora GMT: 08/Febrero/2010 - 05:20
