Presentadora de canal del estado
Marián Sabaté (der.), del programa Esto no tiene nombre, que se emite por Gama Tv. Foto: CM/HOY
Marián Sabaté lo confirmó: "Sí, gano más que el Presidente de la República, porque lo valgo". Esto cuando se le preguntó su sueldo en GamaTv, como conductora del nuevo espacio de farándula "Esto no tiene nombre", que lleva 10 días al aire.
Cuando se le planteó el hecho de que labora en un canal incautado por la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) y que por lo tanto no podría ganar más que el Presidente, respondió: "¿Y cuánto gana el Presidente?".
Al saber que el sueldo presidencial era algo más de $5 000 no titubeó: "Entonces gano más que el Presidente, es más, hace mucho tiempo que yo gano más que él". De que Gama Tv es propiedad del Estado, "en eso yo no me meto, yo sé lo que valgo", afirmó.
El Mandato Constituyente n.º 2, expedido por la Asamblea, establece "como remuneración mensual unificada máxima para los dignatarios, autoridades, miembros de la fuerza pública, servidores y trabajadores del sector público, tanto financiero como no financiero, el valor equivalente a 25 salarios básicos unificados" (que en la actualidad es de $218).
La misma Asamblea expidió una reforma mediante la cual "por excepción, el Presidente de la República definirá las remuneraciones de los funcionarios que por razones de interés público deben percibir una remuneración mayor". Este decreto se aplicó para pagar a los gerentes del Banco del Pacífico.
En el caso de TC Televisión, también incautado por la AGD, hubo rebajas de sueldos. Lo confirmó el propio presidente Correa en uno de sus enlaces radiales de octubre de 2008. (PD-MPH)
Hora GMT: 16/Mayo/2009 - 05:05

12/Marzo/2010 a las 09:46
No estoy en contra de que cada persona se gane la vida con su trabajo, pero si me parece re mal que en el estado en que se encuentra nuestro país, se den esos derroches de dinero, cuando todavía existen muchos asuntos importantes por arreglar.
Hay mucha gente con talento y mucha iniciativa que puede realizar lo mismo, sino que no se le da la oportunidad, y porque nadie es profeta en esu propia tierra.
Comencemos a amar lo nuestro.