Una marcha de aproximadamente 1 000 representantes el sector de los comerciantes informales se desarrolla en estos momentos en las calles de Guayaquil para solicitar la legalización de sus actividades comerciales.
La movilización se concentró desde las 07:45 de hoy en los alrededores del mercado Central de Guayaquil, para luego dirigirse a las instalaciones de la Municipalidad, en donde fue levantado un fuerte resguardo policial.
Hasta el momento, la marcha se realiza de manera pacífica con el resguardo de la Policía Nacional mientras que cerca de 200 elementos de la Policía Municipal se encuentran en las afueras del Municipio de Guayaquil y varias vías de acceso han sido cerradas.
Los manifestantes aspiran a ser recibidos en las próximas horas por el alcalde Jaime Nebot para entregarle sus propuestas frente a la legalización del trabajo informal. (LGP/FAB)
Hora GMT: 10/Junio/2009 - 18:22

10/Junio/2009 a las 13:52
Guayaquil, no quiere ensuciar su rostro como antes con el apoyo de las administraciones municipales lo hacían los informales. Ellos dicen que no ensuciarán, pero quién les controla el vocabulario soez que lo gritan a todo pulmón sin respeto a niños, ancianos y damas. Antes ya hemos visto cómo sus hijos (especialmente hijos de ciudadanos de la serranía) hacían necesidades fisiológicas en plena calle, mezclándose olores nauseabundos con los alimentos. Ventas innecesarias de comida que traían con fogones, ollas y otros utensilios conviertiendo las calles de la ciudad en insalubres "restaurantes". Apoyemos a cualquier administración municipal que quiera implantar orden, disciplina y aseo a nuestra querida urbe y enseñemos al gobierno que a pesar de fomentar la indisciplina, el desorden, caos a través de su mamotreto constitucional, Guayaquil se niega a ser tratada indignamente.
Gina.
10/Junio/2009 a las 14:04
Todo completamente financiado por la mafia correista, empieza la fase de comenzar a joder a Nebot.
10/Junio/2009 a las 14:28
Es muy lamentable el deterioro permanente que puede observarse en las calles, veredas y portales de la zona central de Guayaquil, declarada por el Municipio como área comercial y turística gracias al resultado que trajo la obra de regeneración y reordenamiento urbano, que con tanto esfuerzo se llevó a cabo. Sin embargo, hoy vemos a lo largo de las calles Fco. de P. Icaza, Pedro Carbo, Córdova, Baquerizo Moreno, en la misma Nueve de Octubre, entre muchas otras, una verdadera invasión de vendedores ambulantes y no ambulantes, que ahora, como lo hacían antaño, ocupan veredas y portales expendiendo toda clase de mercaderías y alimentos preparados en forma insalubre. En el portal del Banco del Pacífico, que aún en la época del desastre bucaramista lucía despejado, hoy hay que abrirse paso en medio de vendedores de toda clase de productos, que incluso los exhiben en el suelo y se mantienen en ese lugar durante todo el día. ¿Y la Policía Metropolitana? Brilla por su ausencia. Ya hace varios meses, al observar este desorden en pleno centro comercial y turístico de Guayaquil me dirigí a un grupo de policías metropolitanos que me manifestaron que “ya nada pueden hacer porque ahora Guayaquil es de todos” ¡Inconcebible! Parece que nuestras autoridades municipales han sido vencidas en este tema por el Gobierno central. Prefieren hacerse de la vista gorda para no enfrentarse a los nuevos dueños del país. ¿Acaso esta ciudad es la culpable del creciente desempleo en las ciudades y en el agro ecuatoriano? Sin embargo Guayaquil, una vez más en su historia, recibe con los brazos abiertos a todos los desposeídos de la fortuna, que de la sierra y de la costa buscan aquí sobrevivir, reclamando sus derechos, sin reconocer sus deberes para con la ciudad que les da cobijo y sustento.