Por Ernesto Albán Gómez
ealban@hoy.com.ec
Ha dicho el presidente que la dolarización es algo así como la peor cantinflada que ha ocurrido en la historia de la República. Pero, a continuación, ha manifestado que se la mantendrá durante su Gobierno. Confieso que no entiendo muy bien cómo se enlazan estas dos afirmaciones. Para rechazar la dolarización, podrían darse varios argumentos: que fue una medida innecesaria y precipitada, que fue un error económico y político, que colocó al país en una situación desventajosa, que privó al Gobierno de un mecanismo fundamental y varias otras cosas. Pero al calificarla de "cantinflada", se dice mucho más, con un evidente tinte burlesco: se trataría de una decisión risible, incomprensible, incoherente, absurda, sin pies ni cabeza. Y si en verdad es así, no solo que nunca debió adoptarse, sino que tampoco debería mantenerse.
Por eso, a primera vista, parece sorprendente la decisión de mantenerla. Y hay que preguntarse por qué. Y se podrá concluir que, aunque no existan razones de carácter económico, pues todas serían irrelevantes ante una cantinflada, prevalece el aspecto político. La pregunta crítica parece ser, entonces, esta otra: ¿cuál sería el costo político de la desdolarización? Para visualizar ese costo, podrían dibujarse algunos escenarios.
El preferido por los teóricos de la desdolarización es el de una "salida ordenada", la menos peligrosa de todas. Pero también hay que preguntar qué condiciones deberían reunirse para hacerla posible. Lo más obvio es que debería prepararse con tiempo, cuidadosamente y con el más absoluto sigilo, precisamente para garantizar ese orden. Es de imaginarse, por ejemplo, el descalabro que se podría originar si se llegara a filtrar el dato de que en algún lugar del mundo se están imprimiendo billetes para el Ecuador, pues entiendo que para desdolarizar habría que tener listos millones de billetes con otra denominación, para ponerlos en circulación de inmediato.
No veo muy claro de qué manera se podría conseguir la salida ordenada. Me temo que, en cualquier caso, los acontecimientos se precipitarían y la salida se volvería francamente desordenada e inclusive caótica. Es de imaginar a toda la gente tratando de esconder los últimos dólares para hacer frente a una moneda cuyo destino devaluatorio parecería inevitable.
Y un escenario con estas características sería altamente riesgoso para el Gobierno. Pienso que el orden solo sería posible si la nueva moneda estuviera garantizada frente a la inestabilidad. Y eso es imposible, al menos por ahora.
Sospecho que, por tales motivos, el Gobierno está condenado a seguir con la dolarización.
Se me acusará de no entender nada de los procesos económicos. Admito que, como profano en economía, se me escapan las razones por las cuales en un momento será inevitable ir a la desdolarización. Que el precio del petróleo, que las remesas, que el déficit de la balanza de pagos y quién sabe cuántos más argumentos de peso. Seguramente todo eso es verdad, pero sospecho que las razones políticas pesan más, por lo cual deberá mantenerse la dolarización, aunque se trate de una cantinflada de pésimo gusto.
Hora GMT: 15/Febrero/2009 - 05:12
















15/Febrero/2009 a las 14:24
Ahí está el detalle dijo Mario Moreno hace casi 7 décadas…
La Real Academia define “cantinflada” como: “Dicho o acción propios de quien habla o actúa como Cantinflas, actor mexicano.”
Es decir, se puede interpretar lo bueno o lo malo de acuerdo a la manera de pensar de cada persona. Desconozco si el presidente quiso decir que se trata de una payasada u otro concepto. Pero la larga trayectoria del personaje y los mensajes profundos que dejaban cada cantinflada con el recorrido del tiempo, se fueron transformando las payasadas en mensajes para hacer pensar.
El año pasado mientras repartía como propaganda de circo los 11.000 millones de la venta del petróleo regresamos a la OPEP, gastamos 1000 millones en armamento, inclusive se compró DE CONTADO EN 300 MILLONES LA FLOTILLA DE SÚPER TUCANOS”, avión privado, hasta ahora casi 500 en el carrusel de votaciones y publicidad, etc. Incluso hasta nos invitaron a formar parte de los foros económicos y políticos más importantes, donde se juntan los nuevos “líderes”, derrochó “El billete de todos” cual presidente de "Pepeslabia". Hoy, dos años después, desplomados contra el planeta por la baja del precio del petróleo y la caída de las remesas, entre otras cositas, otra vez le comenzamos a echar la culpa que la incapacidad en la conducción del estado “A LA DOLARIZACIÓN”
Para interpretar mejor lo de “presidente de Pepeslabia y la República de los cocos”, los invito a leer el discurso del canciller “Lopito” (Cantinflas). Si ese discurso de mucho contenido profundo, el presidente Correa lo considera payasada, no ha entendido lo que realmente significa - cantinflada-
Ingresar al enlace: http://es.wikipedia.org/wiki/Su_Excelencia_(pel%C3%ADcula)
15/Febrero/2009 a las 18:31
Cuando el presdiente Correa era profesor ade la universidad San Francisco de Quito, antes de 1999, ano de la dolarizacion, el era uno de los pocos profesores que habia exigido el momento de su contatacion, que se le pague en dolares. El sabe el valor de una moneda fuerte en manos de los consumidores, pero a la vez, el sabe del poco poder devaluatorio que tiwene, por lo que le obligaria a tener un gobierno austero, ordenado, y tecnico. Pero pedir eso a Correa es como intentar tapar el sol con un dedo....
15/Febrero/2009 a las 21:46
"Se me acusará de no entender nada de los procesos económicos. Admito que, como profano en economía, se me escapan las razones por las cuales en un momento será inevitable ir a la desdolarización."
Por esta razon y por muchas mas, los editorialistas de los diarios deberian preguntar a expertos EN ECONOMIA acerca de lo que opinan sobre el tema de la dolarizacion en el Ecuador, y cuales serian las salidas viables o cuales serian las razones para mantenerla. Lamentablemente eso no se hace y se cae en el campo del empirismo economico, que tiene como efecto en los lectores el de confundir, antes que instruir.