El presidente Correa aseguró hoy que la empresa estatal brasileña Petrobras aceptó ya el cambio de modalidad en el contrato petrolero con el que opera en el país.
"Con Petrobras, la buena noticia es que ayer ya firmaron el acuerdo, ya está todo arreglado, es decir aceptaron las condiciones del país; vamos a un contrato de transición para, en un año más o menos, ir al contrato de prestación de servicios", dijo.
En su informe semanal de labores, Correa añadió que también se ha solucionado la situación con la petrolera francesa Perenco, aunque no profundizó en detalles.
Asimismo, el jefe de Estado señaló que posiblemente la próxima semana se llegará a un acuerdo también con la empresa española Repsol-YPF.
"Eso es muy bueno para el país: pasamos de estos nefastos contratos de participación a unos de prestación de servicios donde el petróleo es nuestro y lo que hacemos es contratar una empresa para que saque nuestro petróleo", anotó.
Al referirse al problema en torno a la central hidroeléctrica San Francisco, que era operada por la firma brasileña Odebrecht, Correa ratificó que se trata de un asunto entre el Estado y una empresa privada "que incumplió su contrato" y no de Estado a Estado.
El jefe de Estado aseveró que la acción contra la empresa se hubiese adoptado incluso si ésta hubiese sido estadounidense, colombiana, china o peruana y se declaró "casi seguro" de que su colega brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, entiende la posición de Ecuador.
La ministra ecuatoriana de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador, reconoció el pasado jueves que las relaciones con Brasil se vieron afectadas por el caso Odebrecht, pero auguró una mejora.
"Creo que las relaciones con Brasil, sin duda, se vieron de alguna manera afectadas por el caso Odebrecht, eso es clarísimo, pero ese caso está ya resuelto, el Gobierno ecuatoriano ha tomado ya sus decisiones mediante el último decreto", dijo entonces la canciller.
Correa, que se mantiene en la expulsión de Odebrecht, firmó el pasado 9 de octubre un decreto para que se retire el visado a altos funcionarios de esa constructora brasileña y de la compañía Furnas-Centrais Elétricas, también brasileña.
Furnas-Centrais Elétricas estaba encargada de fiscalizar la reparación de la central hidroeléctrica San Francisco construida por Odebrecht, que presentó supuestas fallas en su estructura pocos meses después de ser entregada al Estado ecuatoriano.
Correa aseguró hoy que la prensa exagera en torno al tema Odebrecht, reiteró su admiración por su colega brasileño y señaló que si se cerrase el comercio con Brasil, sería precisamente ese país el más afectado pues Ecuador le vende unos $40 millones anuales, pero le compra unos $800 millones.
El gobernante ecuatoriano opinó que la situación con Brasil "se va a arreglar". (EFE)
Hora GMT: 18/Octubre/2008 - 17:21
