La campaña para el referendo del próximo domingo en Ecuador termina mañana, con ventaja para los partidarios del Sí al proyecto de nueva Carta Magna impulsado por el Gobierno de Rafael Correa sobre los del No, según las últimas encuestas.
El plazo legal para la publicación de estos sondeos se cerró el pasado día 8 y aunque el porcentaje de indecisos superaba el 25%, los partidarios del Sí superaban el 50%, mientras que los del No se situaban por debajo del 30%.
La campaña electoral debe culminar 48 horas antes del día en que el texto redactado por la Asamblea Constituyente sea sometido a la ciudadanía.
La campaña se ha desarrollado sin mayores casos de violencia a no ser por el registrado en una universidad de la ciudad de Guayaquil, donde estudiantes que apoyaban el No protagonizaron una gresca con la Policía, un caso que investiga la justicia.
El presidente Correa ha recorrido el país para explicar los artículos del proyecto de Constitución, para el que pide el voto por "el Sí y mil veces Sí", pues considera que esa será la base para el cambio estructural que, a su criterio, necesita el país.
La propaganda ha inundado los medios de comunicación, en especial la televisión, lo que ha llevado a la oposición a denunciar abusos por parte del Ejecutivo.
El ex presidente Lucio Gutiérrez, una de las cabezas visibles de la oposición, también recorre el país con una campaña "puerta a puerta" en la que recomienda rechazar el texto constitucional porque advierte de que dará demasiado poder al jefe de Estado.
Otro de los opositores al proyecto es Jaime Nebot, el alcalde de Guayaquil, la mayor ciudad del país, para quien el texto concede excesivos poderes al Gobierno central y resta autonomía a los poderes locales.
La Iglesia ha sido en el transcurso de la campaña uno de los principales actores al rechazar un texto al que consideran "abortista", pese a que en el artículo referente a la vida, se aclara que el Estado la garantiza "desde la concepción".
El texto de 444 artículos ha sido duramente cuestionado por la oposición al asegurar que tiene tintes dictatoriales, extremo rechazado por el Ejecutivo y por la Asamblea que, por el contrario, lo defienden como un proyecto fruto de la participación ciudadana.
Los defensores del texto aseguran que con la creación de la Función de Transparencia y Control Social se garantiza una mayor participación de la ciudadanía en el monitoreo a las acciones del Gobierno, aunque la oposición asegura que esa función estará sometida al Ejecutivo.
Como pocas veces en la historia de este país, los ciudadanos de a pie se han interesado por el tema constitucional y el asunto del referendo y la Carta Magna es materia casi obligada en las conversaciones.
De ser aprobada en el referéndum, la nueva Constitucion será la vigésima de este país andino.
Algo más de nueve millones de ecuatorianos acudirán a las urnas el próximo domingo en un proceso en el que también más de cien mil ecuatorianos se han registrado en el exterior para votar. (EFE)
Hora GMT: 24/Septiembre/2008 - 16:41
