La Orquesta Sinfónica Nacional presentó la Sinfonía n.º 5 del compositor austríaco
A partir de las 18:30 del jueves, decenas de personas hicieron fila en la taquilla del Teatro Bolívar para presenciar el estreno de la Sinfonía n.º 5, de Gustav Mahler.
A las 19:30, las puertas de este centro cultural se abrieron; familias enteras empezaron a llenar las primeras filas del teatro. También, algunos extranjeros, al ver que la entrada era gratuita ingresaron segundos antes de cerrar las puertas.
A las 20:10, las puertas se cerraron. Los músicos entraron y tomaron posesión de sus filas. Enseguida sonaron las notas del Poema sinfónico, de Alfred Felder, a manera de obertura. El crujir del piso de madera y los constantes destellos de luz provocados al abrir y cerrar las puertas, delataba a los atrasados, quienes, en medio de la oscuridad, trataban de incorporarse en la última fila de la sala. Al terminar esta pieza, quienes se habían quedado fuera entraron corriendo al auditorio.
A las 20:35, el primer movimiento de la obra de Mahler empezó. Los instrumentos de viento fueron protagónicos en esta parte, pero los susurros constantes de quienes ocupaban las últimas filas distraían al público. Muchos de los presentes, molestos con esta situación, pedían silencio en voz muy baja.
Más tarde, al iniciar el segundo movimiento, aún había gente que ingresaba o salía del teatro.
El ruido y las murmuraciones terminaron en el tercer movimiento. No así la gente que entraba y salía, pero hubo un ambiente más solemne al escuchar el scherzo de la obra.
Esta parte de la pieza no solo se robó toda la atención del público, sino ovaciones que no duraron más de un minuto.
Las notas del cuarto movimiento provocaron que algunas mujeres soltaran lágrimas. Y el concierto tuvo un final que dejó inmóvil al público por su intensidad hacia las 21:45. (DS)
Opinión
Una interpretación impecable
Muy bien, excelente diría, para ser exacta. La interpretación de los músicos fue impecable, me gustó mucho. No había escuchado nunca una obra de Gustav Mahler en vivo. Soy una aficionada a la música. Lo que sí me parece que es triste es que el Bolívar aún no esté reparado en su totalidad, ya es hora de que Quito vuelva a tener su teatro como lo fue.
Carmen Sarzosa
El teatro necesita colaboración
Realmente es una obra fantástica. No había escuchado algo así en mucho tiempo. La labor del director de la orquesta es excelente. Siempre vengo al Teatro Bolívar, me encantan los espectáculos que se realizan aquí, pero la gente debe estar consciente de que el teatro necesita de su colaboración para que se recupere en su totalidad.
Erlinda Castellano
Un director muy sensible
Es una interpretación fantástica, me conmovió de tal manera, que me hizo llorar. El director tiene un gran talento, que además de dirigir a los 90 músicos, tuvo la capacidad corporal de transmitir al público muchas sensaciones y emociones.
La actuación de la Orquesta Sinfónica Nacional nos dejó a todos los asistentes sin palabras.
Cecilia Dávila
Hora GMT: 25/Octubre/2008 - 05:04













