Quizá los viejos seguidores del fútbol nacional recuerden la conocida "muralla de hierro" de Barcelona y de la Selección conformada por Alfonso Quijano, Vicente Lecaro, Miguel Bustamante y Luciano Macías. Esta fue la línea de cuatro defensores que formó parte de la histórica victoria de Ecuador frente a Colombia en Barranquilla en 1965.
Una de las ventajas que tuvieron estos cuatro baluartes del balompié nacional en este partido frente a los "cafeteros" fue que se conocían a la perfección. Cada uno podía anticiparse e intuir los movimientos del resto de la defensa debido a que tenían ya varios años jugando juntos en Barcelona.
"Eso es lo que le falta a los equipos de ahora. Los jugadores de fútbol necesitan continuidad. Necesitan conocer cómo se mueve el compañero que juega junto a ellos", sostuvo Macías, líder de la recordada "muralla de hierro".
Pero uno de los más recordados de aquel partido en territorio colombiano es el "gato" Pablo Ansaldo, el más destacado en el campo de juego por la determinación y decisión que mostró a la hora de evitar que los rivales marquen un gol.
"Ansaldo fue la estrella del partido, sacó todo. Lo que más recuerdo son aquellas voladas espectaculares que evitaron varios goles. Los colombianos no sabían qué hacer para vencer a nuestro arquero", recuerda el ex futbolista Macías.
Sin embargo, hay otros recuerdos que constantemente invaden la mente del ex defensa ecuatoriano. Uno de ellos, el calor típico de Barranquilla que matizó el compromiso por las Eliminatorias al Mundial de Inglaterra 1966.
"Era un calor infernal, cuando estábamos equipándonos en el camerino parecía que ya habíamos salido de la cancha porque estábamos bañados en sudor. Cuando cantábamos el Himno Nacional no soportábamos el calor", rememora el defensor.
Para mitigar la alta temperatura de Barranquilla, los médicos y el cuerpo técnico de la Selección tuvieron que conseguir siete ventiladores para refrescar a sus jugadores.
"Todos quedamos sorprendidos por el rendimiento de Tito Larrea. Él era el único jugador de la sierra y tuvo un buen rendimiento, pese al calor", agregó.
Ese compromiso lo ganó Ecuador 0-1. El autor del único gol del partido fue el hábil volante Washington "El Chanfle" Muñoz con un soberbio disparo de media distancia.
"Después del gol nos defendimos hasta el final. Nuestros volantes se deshidrataron y todo el peso cayó en la defensa, pero nosotros supimos contrarrestar los ataques de los rivales", afirmó Macías.
El ex zaguero jugó ese partido como cuarto back central, pese a que su posición habitual en Barcelona era de marcador por la banda izquierda.
El temperamento de los seleccionados fue determinante para sostener los ataques de los colombianos que buscaban igualar el partido. Macías fue el líder del equipo ecuatoriano en este compromiso.
"Estuve gritando casi todo el partido. Perdimos fuerza en la volante", recordó Macías, quien durante toda su carrera defendió la camiseta de Barcelona. (LCH)
Cincuenta sucres por cada partido
Luciano Macías se incorporó a Barcelona en 1951, cuando apenas tenía 15 años de edad.
Cuando se incorporó al conjunto "canario" jugó varios partidos en el equipo de primera. En ocasiones estuvo en la cancha los 90 minutos, pero a veces jugaba únicamente un tiempo. Por cada una de sus actuaciones ganaba cincuenta sucres.
"Los directivos decidieron foguearme en el equipo principal apenas llegué al club", sostuvo. (LCH)
Hora GMT: 21/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
