La EPMAPS prevé mejorar hasta el 2020 el 90% de las aguas servidas
El Carmen, Ortega y Sansayacu, en Quitumbe, serán rehabilitadas, dentro del plan de descontaminación para el río Machángara
La descontaminación del Machángara entró en una nueva fase. Desde enero del próximo año se intervendrán las quebradas Ortega, Sansayacu y El Carmen de la cabecera sur del río, ubicadas en Quitumbe. La recuperación iniciará en la Ortega.
Para Juan Carlos Romero, gerente de Gestión Ambiental de la Epmaps, no es suficiente quitarle el agua sucia a los ríos. Lo que se debe hacer, además, es restaurar sus bordes y los espacios aledaños.
De los 14 kilómetros de longitud que tiene el Machángara, con la recuperación de estas quebradas se evitaría que, las descargas contaminantes de dos kilómetros de esta zona, continúen dirigiéndose hacia el río. A lo largo de la capital, el afluente atraviesa cuatro sistemas principales de quebradas: Río Grande, Ortega, Caupicho y Calicanto.
La tres quebradas soportan las descargas de aguas servidas conducidas a través del sistema de alcantarillado. Por eso, se instalarán colectores que permitan recogerlas para evitar que lleguen directamente a las quebradas. Además, se realizará un desarrollo urbanístico con la adecuación de espacio público y recuperación de flora y fauna.
Según Romero, se escogieron estas quebradas porque mantienen un cauce abierto y no han sido embauladas.
Para el proyecto, la Epmaps trabaja con la Escuela de Diseño Ambiental de la Universidad de Berkeley. Desde el 1.º de agosto, ocho estudiantes de posgrado y tres profesores realizaron un estudio de campo en la quebrada Ortega con el objetivo de presentar un preproyecto para su recuperación. (DAR)






