Salvador.- Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Venezuela, Hugo Chávez, se mostraron confiados hoy en que en un plazo de 90 días resolverán las divergencias que les impiden llegar a dos importantes acuerdos en el área petrolera.
Tras admitir a puerta cerrada que estaban "frustrados" por la falta de acuerdo entre las petroleras estatales Petrobras y PDVSA, Lula y Chávez afirmaron en una rueda de prensa que en el nuevo plazo previsto será acordada la construcción de una refinería binacional y la participación de Brasil en proyectos para explorar la Franja del Orinoco en Venezuela.
"Falta definir algunos detalles y por eso tengo optimismo en que en 90 días podamos dar buenas noticias", afirmó Lula.
"En ese plazo podremos definir todos los detalles, no solo de la refinería, sino también de la participación de Petrobras en la Franja del Orinoco", agregó.
Pocas horas antes, en una conversación privada que fue escuchada por periodistas debido a que el sonido fue trasmitido por los aparatos de traducción simultánea, ambos presidentes se dijeron frustrados por la falta de acuerdos entre Petrobras y PDVSA.
"Confieso mi frustración, pero la culpa es de ambos países que no hemos sido capaces de llegar a un acuerdo", dijo Chávez al referirse a las negociaciones iniciadas en 2005.
Ante la falta de acuerdo, las petroleras decidieron hoy prorrogar por 90 días el Contrato de Asociación firmado por los dos países el año pasado para desarrollar la refinería binacional Abreu e Lima, que Petrobras ya construye en el estado brasileño de Pernambuco.
Uno de los desacuerdos tiene que ver con el precio que se le pagará a Venezuela por el petróleo que suministrará a la refinería; el otro se refiere a los altos costos de inversión, y el tercero, con la forma de comercialización de los productos que saldrán de la refinería, explicó en la reunión cerrada el presidente de Petrobras, José Sergio Gabrielli.
El tercer punto tiene que ver básicamente con la oposición de Petrobras a que PDVSA distribuya en Brasil los productos de la refinería.
Por ahora está acordado que Petrobras tendrá un 60% de participación en la refinería y PDVSA el 40%, y que ambas se distribuirán proporcionalmente las inversiones por 4.500 millones de dólares necesarias para el proyecto.
"No fue posible el acuerdo porque Petrobras y PDVSA son dos jovencitas muy bonitas y fuertes, que se pelean por cualquier problema", dijo Lula en la rueda de prensa.
"Chávez incluso está dispuesto a invitar a Gabrielli a una reunión para ver por qué tiene el corazón tan duro. Alguno de los dos (o el presidente de Petrobras o el de PDVSA) lo tiene, porque la negociación está andando milimétricamente", agregó.
Al comentar las dificultades entre los dos países que se consideran socios, Chávez lamentó que en el caso de los yacimientos de crudo de la Franja del Orinoco estén operando empresas de los principales países del mundo, menos Petrobras. (EFE)
Hora GMT: 26/Mayo/2009 - 21:37
