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Lugo

Publicado el 04/Mayo/2009 | 00:10

Por Francisco Rosales Ramos


rosales@hoy.com.ec

Los hijos atribuidos y algunos reconocidos por el presidente del Paraguay, obispo y sacerdote Fernando Lugo (no es ex obispo, porque el sacerdocio "imprime carácter" y, por tanto, la calidad de sacerdote y de obispo no se pierde), han dejado de ser un asunto que atañe a la vida privada del jefe de Estado paraguayo, porque hay la presencia de elementos que van más allá de la conducta personal del señor Lugo.

Primeramente, se trata de un sacerdote y obispo que, voluntariamente y consciente de las consecuencias de su decisión, hizo votos perpetuos de castidad. Duro compromiso y difícil, muy difícil de cumplir. Pero se debe partir de que quien opta por el sacerdocio conoce a profundidad sus responsabilidades y obligaciones y las asume con el propósito de cumplirlas. No es pertinente, en este caso, cuestionar la conveniencia de la castidad y el celibato por parte de los sacerdotes. Algunos colegas editorialistas han cargado contra la Iglesia por adoptar lo que califican de "reglas antinaturales que, además de no ser originarias ni esenciales, son la causa de los repetidos casos de pederastia cometidos por clérigos católicos, especialmente en los Estados Unidos".

Idóneas o no, esas son las normas de la Iglesia Católica, y se deben aplicar mientras no sean reformadas. Y, además, vale recordar que la propia Iglesia prevé la posibilidad de que los sacerdotes, con su autorización y permiso, contraigan matrimonio y formen sus familias, aunque en esos casos les está suspendido el ejercicio de su ministerio.

De tal manera que en el caso del obispo-presidente existe una violación a los votos solemnes propios del sacerdocio que genera justificadas dudas respecto a la confiabilidad de quien irrespeta su juramento en repetidas oportunidades, pues ello resta credibilidad en otros campos, especialmente respecto a las promesas en la esfera política y la función pública. ¿Por qué ha de confiarse en materia política en un personaje que incumple obligaciones fundamentales libremente contraídas y que, además, oculta ese incumplimiento?

Y, lo más grave, Lugo engendra hijos en más de una mujer, alguna de ellas casada y madre de otros niños y otra de apenas 16 años, y no reconoce a tales criaturas ni se responsabiliza por su paternidad, sino cuando se ve forzado a hacerlo ante demandas judiciales y escándalos públicos. Una vitriólica caricatura publicada en El Universo de días anteriores pintaba al obispo Lugo rodeado por muchos niños de biberón, con la leyenda "Yo solo obedecía la orden del Papa de no usar preservativos".

Nadie pretende juzgar deslices y debilidades. Bien dijo Jesús: "Quien se crea libre de pecado que tire la primera piedra". En la historia de la Iglesia Católica, se registran Papas y cardenales con amplia descendencia. Pero sí es legítimo exigir a cualquier persona, más aún a obispos y presidentes, que cuando menos se responsabilicen por sus actos y asuman la paternidad y sus obligaciones consecuentes.

Hora GMT: 04/Mayo/2009 - 05:10





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Comentarios

  1. 1 Esteban Tobar desde - Washington

    Excelente análisis y muy claro. Al personaje Lugo (difícil calificarle de señor) deberían destituirle por mentiroso e irresponsable. Igual tratamiento se le debería dar a cualquier persona, sacerdote o no, que engañe a todo un pueblo para llegar a la presidencia. Un farsante.

    Pero eso es lo que nos gusta en latinoamérica. Mientras más circo, más contentos estamos.

  2. 1 Wilma Krauss Vega

    No hay nada que agregar. Este artículo lo dice todo. ¿Por qué confiar en alguien que ni siquiera respeta la profesión de fe con la que se había comprometido?

    Esa persona es calculadora, aprovechadora, e irresponsable. Es un pésimo ejemplo para las generaciones futuras. El obispo Lugo es una vergüenza para el sacerdocio, y para su pueblo al que ha engañado vilmente. Y no nos salga con la eterna cantaleta de que los curas deben casarse, eso sería disculpar la sinvergüencería y el vicio. Si el cura Lugo quería disfrutar del goce carnal, nunca debió “casarse” con la iglesia.

  3. 1 Jorge Morales Torres desde - Cuenca

    Llueve sobre mojado, por respeto no pongo algunos nombres de curitas que han hecho lo mismo en nuestro medio y en algunos casos situaciones más lamentables como curas pedófilos; algún historiador ecuatoriano ya escribió algo sobre los fetos encontrados en los túneles que unían a los conventos de curas y monjas (sexo clandestino y aborto), en fin podríamos borrar las imprensiones del teclado y no acabaríamos de contar las aventuras de religiosos y religiosas, sabemos de sobra que lo Bocascio cuenta en Decameron no fue invento.

    El día en que los seres humanos nos extirpemos el tumor que significan las religiones tendremos mejores días para nuestra vida.

  4. 1 Doris desde - Asuncion- Paraguay

    Totalmente de acuerdo con su comentario le agrego el mio.
    La iglesia Catolita, Apostolica y Romana, prohibe la utilizacio de metodos anticonceptivos, pero o oh!!, ironia!!, sus seguidores son los Mayores consumidores y los que mas practican el ABORTO!!, pero solucionan CINICAMENTE TODAS SUS FECHORIAS CON EL CUENTO DEL PEDIR "PERDON". Pero un detalle importante., el perdon sin ARREPENTIMIENTOS no sirve.Soy una persona que ha trabajado por su candidatura, forme parte de una de las mesas receptora de votos, y no se imaginan lo que senti y sigo sintiendo. Estas son las cosas que destruyen a los jovenes. Me pueden decir ¿Como confiar en alguien que lleva una vida desordenada y MENTIROSA?, que puede hacer por su Pais?

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