Casi seis meses después de su derrocamiento, el ex presidente Lucio Gutiérrez retornó ayer, aproximadamente a las 19:35, a la Base de Manta, donde fue apresado y posteriormente trasladado en un avión Hércules del Ejército al aeropuerto Mariscal Sucre y luego al ex Penal García Moreno, en Quito.
"Acato la orden de prisión, aunque la considero ilegal e inconstitucional", dijo Gutiérrez al momento de su detención.
El depuesto presidente, que llegó acompañado de su hermano Gilmar Gutiérrez y del coronel Fausto Cobo, está recluído en el Pabellón A, de máxima seguridad, donde están, entre otros, los narcotraficantes César Fernández y Hugo Reyes Torrres. Este pabellón es el único que está bajo control de la Policía.
En la puerta exterior, su esposa, la diputada Ximena Bohórquez, exigió que se cumplan las debidas condiciones de seguridad a su favor. Acompañada de sus dos hijas, Ximena y Tatiana, la esposa del ex mandatario pudo recibir al coronel Gutiérrez a su ingreso, y por las disposiciones de seguridad solo pudieron intercambiar un mero saludo.
Previo a la llegada del ex presidente a Manta, se registraron enfrentamientos entre la Policía y decenas de simpatizantes de Gutiérrez. En la Plaza Grande, la Policía dispersó con gases lacrimógenos a unos mil seguidores. (RC-PBM-CHM)

Las acusaciones

Hasta el momento, Gutiérrez afronta nueve juicios en su contra. En uno de ellos hay una orden de prisión preventiva emitida por el presidente de la Corte Superior de Quito, Alberto Moscoso, quien dispuso que el ex presidente sea encarcelado en la capital.