Algunas escuelas dan prioridad a estudiantes que viven cerca de los planteles, otros, a los mejores alumnos.

Mejores alumnos tienen prioridad en inscripciones

Ellos ocupan el 50% de la lista de alumnos. El resto está dado por sorteo en algunos casos; por domicilio, en otros.

Obtener un cupo en los planteles fiscales o municipales continúa siendo una odisea para los padres de familia, sobre todo cuando tratan de inscribir a sus hijos en segundo y octavo año de Educación Básica.

Hace dos semanas, cientos de personas se apostaron en la acera de la escuela municipal Eugenio Espejo (centro norte de Quito), considerado uno de los establecimientos de mejor calidad académica en la ciudad.

"Estudié aquí y deseo que mi hijo también reciba una excelente educación", dijo Joaquín Armijos, quien buscaba un cupo para segundo de Básica.

Según César Romero, secretario general de la institución, alrededor de 1 200 niños se inscribieron para la primaria pese a que el plantel tiene una disponibilidad de apenas 240 cupos.

"Todos entrarán a un sorteo público que se realizará a fines de junio, como lo dispuso el Ministerio de Educación (ME)", indicó el funcionario.

La situación empeora para los alumnos que el próximo año asistirán al colegio, pues "tenemos seis paralelos de séptimo año que deben pasar a cuatro de octavo. Ello implica que 83 de nuestros estudiantes deberán buscar otro plantel", contó Romero.

Pero en este establecimiento se puso en marcha otra condición este año: solo se inscribirá a aspirantes que vivan cerca del plantel. El requisito fue propuesto por el ME para descongestionar las escuelas del centro de Quito.

"Aquí se aceptaron a los niños que viven entre la calle Rocafuerte, al sur; Carcelén, al norte; y las avenidas Occidental y Oriental", indicó el secretario.

La resolución no fue bien acogida entre los padres, pues creen que no les permite decidir sobre la educación de sus hijos. "Si vivimos al sur, estamos excluidos de los mejores colegios de la ciudad", protestó Mariela Sánchez, habitante de La Magdalena, quien no pudo inscribir a su hijo.

A decir de Luis Calle, director provincial de Educación de Pichincha (DPEP), la distribución territorial de los planteles pretende evitar que "los niños atraviesen toda la ciudad durante una o dos horas para llegar a clases, pues eso implica que madruguen más, no desayunen bien y, por ende, lleguen agotados".

Aunque admitió que los padres tienen derecho de elegir un plantel para sus hijos, señaló que es necesario "su compromiso para que acudan a planteles más cercanos a su casa", para descongestionar la ciudad.

Sin embargo, no todos los establecimientos se acogerán a la disposición. Guillermo Rosero, rector del Instituto Nacional Mejía, en Quito, explicó que "no habrá una restricción por el domicilio de los estudiantes para las inscripciones pues ello atenta contra el derecho de los padres a elegir el colegio".

Así, los 400 cupos con que cuenta la institución serán para los aspirantes con mejores promedios en los dos últimos años (sexto y séptimo). "No habrá sorteo", indicó.

Además, las inscripciones se pueden realizar por Internet. "En el sitio web www.inmejia.edu.ec está disponible el instructivo y los requisitos. El objetivo es que los padres no tengan que dormir fuera del colegio", dijo.

Los cupos se entregarán por sorteo

Para el año lectivo 2009-2010, el ME dispuso que la distribución de los cupos cumpla con dos modalidades: el 50% para los alumnos con mejores promedios (en prekínder, para los aspirantes a segundo año y, de sexto y séptimo, para quienes ingresen al colegio) y el otro 50% a través de un sorteo.

Esa modalidad ya se aplicó en el proceso de inscripciones del año anterior. Esto dejó a 3 000 niños y jóvenes sin cupo

La dirección provincial tuvo que ubicarlos en otros establecimientos. "La gratuidad de la educación incrementó la demanda de cupos. Además, la prohibición de paralizar la educación, como ocurría antes, ha hecho que los padres vean como una opción a los planteles fiscales", comenta Calle.

Para evitar que los alumnos se queden sin cupos, las autoridades de cada plantel deberán entregar a cada dirección provincial de Educación el listado de los estudiantes que no fueron admitidos. "Tienen que hacerlo entre el 1.º y 8 de julio para que sean ubicados en planteles cercanos a su domicilio", explicó Calle.

Sin embargo, la medida genera otro conflicto: la falta de capacidad física de los planteles para admitir más estudiantes. Ante ello, la DPEP ejecutará un plan piloto en 50 escuelas ubicadas estratégicamente en la ciudad y las áreas rurales. "En los planteles que trabajan solo en jornada matutina se crearán nuevos paralelos de octavo, noveno y décimo año, para que funcionen en las tardes para cubrir la demanda", dijo Calle.

Para ello se contratará a unos 200 maestros y 100 personas del área administrativa. "Queremos atender a los niños que no ingresaron al plantel de su preferencia, para que puedan estudiar cerca de su casa", agregó. (GM)

Inscripciones

  • El ministerio de Educación dispuso que las inscripciones para segundo y octavo año se realicen entre el 15 y 30 de junio.

  • Tendrán preferencia para ingresar a un colegio los estudiantes con mejores promedios en los dos últimos años de primaria.

  • La copia de la cédula del aspirante y/o partida de nacimiento, y la libreta de calificaciones están entre los requisitos.

  • Los padres que no obtengan un cupo deben acudir a la Dirección Provincial de Educación (Mejía y Guayaquil).