Alrededor de 83 personas trabajan en la zona del parque La Carolina, al norte de Quito. Dicen que el trabajo no es remunerado
Alrededor de unas 83 personas, la mayorÃa jóvenes de entre 17 y 18 años, ondean las banderas de Alianza PaÃs (AP) en favor del proyecto de Constitución en las esquinas de varias avenidas de Quito.
Todos se reúnen en la mañana en las afueras de la sede de AP, en la avenida De los Shyris, al norte de la capital, desde donde, divididos en grupos o brigadas de 10, son distribuidos por la zona. Visten jeans y una camiseta azul con la foto del presidente Rafael Correa.
De acuerdo con MarÃa Sarmiento, de unos 35 años, que esperaba le indiquen hacia dónde se dirige su brigada, el trabajo es voluntario. "Lo que nos dan es el almuerzo, que está compuesto por un plato fuerte y un vaso de jugo", aseguró.
Sin embargo, Pablo, otro de los "voluntarios", mayor de 30 años, dijo que le iban a pagar $50 semanales.
Sarmiento, entonces, rápidamente volvió a tomar el protagonismo de la conversación y recalcó que "el esfuerzo se realiza solo en beneficio de la Patria sin pago alguno".
En el interior de la sede estaban unos 30 jóvenes, todos con una mochila y con una bandera en la mano escuchaban a Iván Valenzuela, coordinador de uno de los grupos, que asignaba los nombres de las calles a las que debÃan ir.
Entre los chicos el panorama no es claro, no saben si es voluntario o pagado. "Una prima me dijo que venga, luego creo que nos van a dar una afiliación al movimiento", destacó LenÃn Mera, de 18 años.
Mientras los jóvenes seguÃan organizándose entró un hombre para preguntar: "¿Donde están contratando a la gente que quiere trabajar por el SÃ?" A lo que Jorge Almeida, encargado de registrar a los "voluntarios", respondió que no se contrataba personal".
Blanca Bonilla, otra joven de 17 años que estaba en el grupo, aseguró que no sabÃa si le iban a pagar y comentó que esa iniciativa de AP no agrada a toda la gente, pues mientras ondean las banderas o reparten el proyecto son insultados por quienes están por el No.
"Algunas personas no aceptan ni siquiera las constituciones".
Otro de los chicos, que prefirió mantener su nombre en reserva, afirmó que no ha concretado detalles de pago todavÃa. "Escuché que nos iban dar $50 a la semana", reiteró.
Ya en la calle el escenario cambia. Se paran en las esquinas y muy concentrados aprovechan los semáforos para repartir en los autos los textos del proyecto. Los chicos trabajan aproximadamente cinco horas, aunque, dependiendo de la disponibilidad de tiempo, pueden quedarse hasta siete u ocho horas. Almeida puntualizó que a mediodÃa se compran almuerzos por la avenida República del Salvador y los van a dejar a los "voluntarios" en sus respectivas esquinas. (VET)
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