Un artesano puede llegar a invertir de $2 000 a $3 000, pero la cifra llegaría a triplicarse hasta el 31 de diciembre

El muñeco de papel, cartón y madera, con rostros de personajes conocidos o no, es un negocio que se perfecciona y tiende a crecer.
Jacinto Fernández sabe de eso. El aprendió del oficio desde que era niño, de sus hermanos, pero hace 20 años lo hizo suyo.
Hoy su esposa y tres hijos varones son expertos con sus manos.
De ello subsisten en estos tiempos. La tarea comienza en abril con una inversión de
$2 000, la misma que aspiran a triplicar hasta fines de 2008.
"Estoy seguro de que lo haremos, pues los monigotes dejaron de ser una tradición. Hoy la gente busca la perfección", dijo Fernández, quien este año decidió apuntarle al personaje más requerido: "El Presi". Solo sus caretas se comercializan en $5; este pelea con Toño Palomino, El Compadre Garañón y el tradicional Chavo del 8.
De hecho, este año fabricó 300 caretas, de las cuales hasta el lunes último ya había comercializado 100.
Algo similar confirmó Cristian Basurto. Él se especializa en monigotes gigantes, los cuales llega a comercializar hasta en $250, pero también, a pocos metros de allí, existen otros que llegan a costar hasta $500. Estos se los expende a la gente de las empresas. Sin embargo, los consumidores de clase media solo llegan a invertir hasta $50. "Hay para todo gusto y para todo bolsillo", dijo. (NMCH)
Hora GMT: 26/Diciembre/2008 - 05:08
