Ayer, la sincronía de los tambores interrumpió el bullicio en la Plaza Grande.
Fue un evento artístico con el que se recordó el secuestro de Santiago y Andrés Restrepo Arismendy, menores de edad que desaparecieron hace 20 años en manos de la Policía Nacional.
Dos décadas de lucha no han sido suficientes. La familia sigue exigiendo sus cuerpos, pero esta ocasión no fue con dolor. Hubo música, baile, barras y, por supuesto, el apoyo de otras personas que han perdido a un ser querido.
Dolores Guerra (30 años) fue una de las personas que acudió bajo esta consigna. Ella es miembro de Las Dolores, las mujeres que perdieron a sus esposos en medio de un operativo que se realizó en una farmacia Fybeca, en Guayaquil.
De eso son cuatro años en los que la justicia no ha sentenciado a los culpables. Mi lucha ya no es por mi esposo (Jhonny Gómez). Ahora es para que no haya más abusos de autoridad.
Esa es la meta que se planteó Pedro Restrepo, padre de los jóvenes desaparecidos, quien lidera la Comisión de la Verdad. Es un organismo creado por el Gobierno, en mayo de 2007, para investigar asesinatos y desapariciones cometidas entre 1984 y 1998.
Por el momento, la Comisión ya tiene estructurado su reglamento, pero todavía no cuenta con personal e infraestructura, ya que apenas tiene una oficina para realizar todo el trabajo con el que se prevé investigar al menos 400 casos, entre estos la muerte de ex miembros del grupo Alfaro Vive, como Juan Carlos Acosta, Arturo Jarrín, Ricardo Medina, entre otros.
Esperamos que en nueve meses adelantemos el trabajo, de todos modos tenemos tres meses de prórroga para conocer estos casos, indicó Restrepo a un centenar de personas que se quedaron hasta la tarde en muestra de apoyo.
Este organismo también presionará a la Justicia para que los casos no se queden estancados, agregó Elsie Monje, representante de la Cedhu, quien preside el organismo junto a Luis Alberto Luna Tobar y Julio César Trujillo.
Jhonny Jaramillo, madre de familia, acudió con un gran cartel que llevaba la imagen de Pablo Jaramillo, su hijo, quien murió a manos de Peter Karmilowicz, agregado civil de la Embajada de EEUU, quien no recibió sentencia por tener inmunidad diplomática.
Para ella, la Comisión es una esperanza de que se hará justicia por la muerte de Pablo. Espero que la gente sepa que nadie tiene privilegios, aunque sea presidente o diplomático. Si alguien comete un crimen, tiene que pagar. (GCA)
Opiniones
Un gran compromiso
"Hay mucho trabajo dentro de la Comisión. Todavía no hemos definido cuáles serán los primeros casos de los que se hará seguimiento. Lo que nos interesa es documentar y demostrar que somos un organismo de control".
Elsie Monje, de Cedhu
"No callemos más"
"La Policía ha cometido muchas injusticias y la gente siempre se lo ha callado porque piensa que por ser la autoridad puede hacer lo que quiera. Pero con el tiempo la gente ha reaccionado y ahora ya no se calla. No podemos callar más".
Dolores Guerra (30 años)
"Hay mucho apoyo"
"Las personas han apoyado desde siempre a mi tío. En Colombia también nos dieron muestras de cariño y ahora estoy con él para pedir que se explique qué pasó con los cuerpos de mis primos".
Simón Restrepo (16 años), sobrino de Pedro Restrepo
Hora GMT: 09/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

23/Noviembre/2009 a las 12:06
tiene que llegar a la verdad y que se sancione ademas a las autoridades judiciales y todos esos antecristianos que matan y desaparesen a la gente los derechos humanos tienen que sancionar con todo el rigor matones me refiero a los delincuentes que quiren hacer lo que quieren y tanto les protegen,protegan a las victimas y no a esos antihumanos