Los clientes favoritos son los dueños de pequeños negocios, trabajadores informales, entre otros. Los intereses de los créditos se los paga diariamente



Los chulqueros brindan básicamente sus "servicios" en los negocios pequeños, a los minoristas, informales, agricultores, compradores de vehículos, entre otros. Esta actividad, que no es nueva en el país y que era habitual en centros urbanos y en el agro, se ha tornado, según hipótesis de la Policía, en una fuente de inseguridad, porque ahora se trata de bandas organizadas de "prestadiarios".

Si para acceder a un crédito de un chulquero se firma letras, pagarés o se entregan escrituras de propiedades o cualquier documento que pueda servir como garantía, las versiones recogidas en la Policía hablan de que a los "prestadiarios" les basta con una foto de la familia.

Tanto chulqueros como "prestadiarios" entregan cantidades de dinero que van desde los $50 hasta los $2 000, aunque la cifra puede ser más alta, de acuerdo con la característica del cliente, a muy altos intereses. Quienes acceden a este tipo de créditos son personas que no tienen acceso a los préstamos del sistema financiero.

De acuerdo con estimaciones hechas por Cedatos (www.cedatos.com.ec/contenido.asp?id=21), en diciembre de 2007, quienes accedían a este tipo de préstamos del chulco pagaban intereses que podían llegar al 5% diario.

Además, la encuestadora determinó que al menos un 20% de las personas que busca crédito acude a prestamistas o chulqueros; un 21% recurrió a un banco; 25%, a un banco de microcrédito; un 17%, a familiares y amigos; 4%, a avances de tarjetas de crédito; 7%, a otros; y un 6%, a cooperativas, asociaciones u otras fuentes. Para obtener estos datos se utilizó una muestra de 206 casos de dueños de negocios en 10 provincias y se encuestó a 726 hogares sobre financiamiento de las compras de Navidad.

La encuestadora sostuvo que, con base a sus estimaciones, basadas en fuentes oficiales y no oficiales, el crédito extrabancario e informal podría superar los $1 000 millones, que equivale al 9% del crédito regular total.

Los "prestadiarios", agrega la Policía con base en testimonios de comerciantes, son de origen colombiano, jóvenes y de buena presencia. Cada mañana cobran la cuota del préstamo. Si no se hace el pago, pueden recibir amenazas de muerte.

Usura, fenómeno que ha ido en aumento

El cholco, que en la legislación penal ecuatoriana se lo conoce como delito de usura, es el préstamo de dinero al margen de la ley y de las instituciones financieras reconocidas y registradas, y que se lo realiza cobrando intereses altos.

Son miles los ecuatorianos que acceden a este tipo de créditos informales, una práctica de explotación que se intensifica en los meses de noviembre y diciembre, según datos de la encuestadora Strategic Gallup.

Según un estudio realizado en 2009 a 13 650 hogares de clase media de todo el país, un 38% de personas respondió que sí ha realizado un préstamo al chulco, un 27% dijo que en ocasiones también ha recurrido a familiares y amigos y un 13% señaló haber accedido a un crédito bancario y evitado a los chulqueros.

Esta ilegal actividad saltó a la luz pública especialmente a raíz del escándalo sobre el negocio del extinto notario de Machala José Cabrera, tras lo cual la Superintendencia de Bancos pidió al Ministerio Público investigar cuántos negocios se dedican a esta actividad.

El Congreso de ese entonces penalizó con prisión las actividades relacionadas a la usura. Sin embargo, pese a ello, el delito no ha disminuido, sino que ha ido en aumento, según lo admiten autoridades policiales, con el agravante de que ese delito de prestar dinero ha originado delitos conexos (ver entrevista pág. 3).

El delito es más grave de lo que se piensa, según fuentes de la Policía Judicial, pero no se evidencia en su magnitud, porque víctimas de los prestamistas no denuncian por temor a represalias.

En este sentido, según el Observatorio de Seguridad Ciudadana (OSC), en la urbe guayaquileña, durante 2010, se han detectado 98 casos por extorsión, encontrándose dentro de esta modalidad la usura. Pero a pesar de ello, en la Fiscalía del Guayas solo se han presentado 12 denuncias.

El principal punto de desenvolvimiento de estos prestamistas es la Bahía de Guayaquil, según los propios comerciantes.

El jefe de la Policía Judicial del Guayas, Edmundo Mera, dijo que están ejecutando un plan de investigación para determinar si los prestamistas tienen relación con los casos de sicariato.