De pequeña, el alfil, el rey, la reina y los peones eran solo juguetes u objetos extraños que su padre manipulaba.
Pero esa curiosidad que le generó el ajedrez ahora se convirtió en una actividad que disfruta a diario.
Eyleen Núñez, de 14 años, aprendió a jugar ajedrez desde los 4 años, cuando Antonio, su padre, vio la curiosidad que le despertó esta disciplina y se decidió a enseñarle.
A pesar de su corta edad, ya tiene una larga trayectoria. De pequeña se acercaba a mí cuando yo estudiaba y de ahí aprendió poco a poco, comentó Antonio.
Él se desempeña como entrenador del equipo masculino de ajedrez de Pichincha y desde hace cuatro años vino con su familia desde su natal Cuba.
El tablero me llamó la atención cuando era pequeña y desde ese momento lo practico. Mi padre me motivó a seguir y ahora entreno todos los días, señaló Eyleen.
Los Núñez son una familia de ajedrecistas, y no es casualidad que la herencia deportiva se transmita entre diferentes generaciones. Mi otra hija, Jackeline, es maestra internacional de ajedrez. Su esposo, que es ecuatoriano, también juega al igual que mi esposa, manifestó el progenitor.
Durante 25 años, Antonio se ha dedicado a la enseñanza de este deporte y prefiere hablar de los logros de sus dirigidos antes que de los suyos. Ahora tenemos a Bryan Macías, que con solo 17 años derrotó a un maestro de 48 años. En damas hay una generación muy joven con Abigail Romero, Carla Heredia y mi hija, señaló con orgullo.
Los partidos entre padre e hija son muy reñidos, aunque Antonio por lo general siempre gana. Él tiene muchos años jugando y más experiencia que yo, pero estoy segura que algún día lo venceré, dijo Eyleen.
El juego de ambos es muy parecido y eso se debe a la enseñanza. Yo le pasé mis conocimientos y es normal que juguemos casi igual, contó el padre.
La joven sueña con llegar a ser maestra internacional, como su hermana, y mantener la tradición familiar. Debo entrenarme muy fuerte para lograr mis metas, finalizó. (AGM)
Ajedrecistas
Antonio (padre)
Es entrenador de Concentración Deportiva de Pichincha. Para él, en este deporte, los ajedrecistas maduran a edades avanzadas, excepto en casos excepcionales como Bobby Fischer.
"Hay que ser paciente, porque los mejores logros llegan con el tiempo", dijo. (AGM)
Eyleen (hija)
Actualmente está en segundo curso en el colegio Brasil. Desde su llegada al país, considera que se ha acostumbrado al estilo de vida ecuatoriano y ve que la gente es muy gentil y amable.
"He hecho ya varios amigos en mi colegio. Son buenas personas", indicó. (AGM)
Hora GMT: 13/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
