Infantes cuentan historias y sueños
Los niños, niñas y adolescentes que dejaron de trabajar minando basura tienen nuevos sueños. Pero aún hay 500 de estos que no han sido rescatados de las escombreras
Verónica es una de las 1500 niñas y niños del país que dejaron de minar basura para estudiar. Ella cuenta que vivió en los basurales y que ahora su sueño es seguir estudiando para convertirse en costurera. Además, desea que sus hermanos puedan continuar los estudios como ella lo hace.
En la Escuela Fiscal Club Árabe Ecuatoriano, de Quito, se educan los niños que antes minaban basura.
Otros infantes tienen los mismo sueños de seguir estudiando. Una de ellas es Daysi, quien dice que de adulto quiere ser doctora. Destaca que lo peor que encontró entre los desperdicios son cosas podridas y lo más bonito que encontró fue un vestido. Ahora se siente contenta porque puede leer y escribir.
Para Marlon, dejar de trabajar en el botadero de basura, también es una nueva oportunidad. Sin embargo, expresó sentirse mal por no poder trabajar con sus padres y afirma que quiere ser doctor.
Otro de estos casos es Nayeli, quien sueña con algún día ser médico, y expresa su desagrado de trabajar recogiendo basura y mira a la escuela como una forma de ser feliz, jugar y realizar su pasatiempo. "Me gusta pintar", afirma.
En Cuenca (Azuay), Paúl de 10 años es otro de los niños recicladores de basura. Él perdió dos años de escuela porque ayuda en la noche a su mamá y hermanas a recoger plástico y papel; al llegar a casa no podía hacer la tarea ni estudiar.
Asimismo Jazmín, de 12 años, quien creció entre papeles y cartones, dijo que le agrada la actividad porque a veces en encuentra juguetes desechados con los que puede jugar
Unicef, Fundación Telefónica, Proniño, Desarrollo y Autogestión (DYA), Ministerio de Inclusión Económica y Social, Instituto de la Niñez y Adolescencia y el Ministerio de Trabajo y Empleo, emprendieron una campaña para erradicar el trabajo infantil de recolección de basura. Afirman que antes había 2 000 menores en esta tarea y que ahora son 500..
Para Beatriz Simbaña madre de siete niños que dejaron de trabajar en botaderos para estudiar, su sueño es ver a sus hijos graduados y con una profesión.
"Lo que se debe tomar conciencia es que el trabajo es de los adultos, los niños deben estudiar" expresó Dagmar Thiel, gerente de Relaciones Externas y Responsabilidad Corporativa de Telefónica.
En el Ecuador hay 37 cantones en los que aún no se erradica el trabajo de niños en los basurales; sin embargo, ciudades como Quito fueron declaradas libres de trabajo infantil en escombreras.
Se estima que un niño gana por mes en esta actividad $19,4, lo cual representa el 17% del ingreso de $122, 4 por familia. Viven con $4 diarios. (VYJ/XPA)
Menores chamberos en provincias
En Cuenca no se logra erradicar
Una muñeca de trapo acompaña todas las noches a María José, una niña de 2 años que cuida junto a su hermana Jazmín los papeles y plásticos que su abuela y madre reciclan en Cuenca (Azuay). Las hermanas son parte de otros 50 niños que recorren la ciudad junto a su familia en el oficio de recolectores y recicladores de basura.
El frío de la ciudad provocó a María José una afección en los pulmones, pues desde los seis meses de edad está junto a sus familiares en estas labores, puesto que Daysi, su madre, no tiene con quién dejarla.
Catalina Mendoza, representante de los Consejos Cantonales de la Niñez y la Adolescencia del Azuay, indicó que el trabajo infantil en esta provincia es una realidad, pero existen organismos que velan los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
La Universidad de Cuenca está realizando un estudio a través del programa de educación a distancia de género y desarrollo, para determinar los datos estadísticos de esta realidad. (XPA)
En Esmeraldas, sigue el drama
Son las 18:00 y Efraín, de 9 años, se pone su camiseta preferida, se despide de su madre en el barrio El Quilombo, rivera norte del Río Esmeraldas y coge rumbo con Beto, de 7 años, y Martín, de 11 años, para dirigirse al centro de la ciudad a recoger cartones y plásticos,
Ganan $3 diarios con tres o cuatro horas de trabajo, porque sus padres los obligan a trabajar en la calle y en los basurales, según relató temeroso Martín, mientras se cubría con un rosario de plástico en la mano derecha.
Calima Gómez, de Desarrollo y Autogestión (DYA) en Esmeraldas, afirmó que este trabajo está prohibido, pues "existe una ordenanza desde octubre de 2008 que debe cumplirla el Municipio y las organizaciones vigilantes de protección a menores".
Tony Nazareno, de 36 años, quien lleva 11 de estos reciclando en el basurero El Jardín, suroeste de Esmeraldas, afirmó que los niños ya no se meten a reciclar, pero que algunos se "filtran" para trabajar. (LFA)"La antorcha de la erradicación"
El Programa del Muchacho Trabajador (PMT) del Banco Central realiza la movilización "La antorcha para la erradicación del trabajo infantil" desde el 1.º de junio, la cual inició en Quito y ha recorrido Santo Domingo de Colorados (Tsáchilas) y Portoviejo (Manabí). Esta iniciativa será hasta fin de mes.
El recorrido será por 17 ciudades ecuatorianas donde funcionan los centros Panitas para niños y otros proyectos del PMT.
"Incentivamos los derechos de la niñez y la erradicación del trabajo infantil", manifestó Janeth Ochoa, del PMT en Esmeraldas.
Las ciudades que aún faltan por visitar son Ambato, Riombamba, Cuenca, Borbón, Limones, Esmeraldas, Atacames, Tonchigue, Ibarra, Lago Agrio y Guayaquil. Las marchas se realizarán con espacios de distracción sociales y culturales, así como música, danza, teatro, eventos en los cuales participarán los padres de familia, los niños, niñas y adolescentes, profesores del PMT, las autoridades locales y la comunidad en general. (LFA)
Hora GMT: 21/Junio/2009 - 05:08
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