En Guayaquil, los candidatos dejan de lado las grandes concentraciones y prefieren el contacto personal con los votantes. Las estrategias actuales que prevalecen son los recorridos puerta a puerta y las llamadas telefónicas

En el recuerdo de los guayaquileños mayores de 30 años están las concentraciones políticas en calles emblemáticas que presagiaban con certeza la aceptación o rechazo a determinados candidatos.
Y los discursos de ese momento eran gravitantes pues de estos dependía finalmente si el orador era o no merecedor del voto de los ciudadanos, presentes en los mítines para escuchar las propuestas.
Assad Bucaram EN LAS CINCO ESQUINAS. Aquello se convirtió en una tradición del líder cefepista, quien llegó a ser alcalde de Guayaquil y líder de la corriente populista que vivió la ciudad. "Las cinco esquinas" se ubican en la entrada al sector de la Bahía, la zona de mayor movimiento comercial. En ella se cruzaban las calles García Avilés, Colón Olmedo y Noguchi, que dieron lugar a esta curiosa zona guayaquileña.
Hoy los mítines son la última en las prioridades de los candidatos. Es el último recurso estelar de un político. Lo cierto es que las grandes concentraciones de "cierre de campaña", en las tradicionales "Cinco Esquinas" o en la 29 y Oriente, en el suburbio oeste, solo quedan en la historia escrita en los periódicos o en los recuerdos de los viejos dirigentes políticos guayaquileños.
añoranzas de discursos En aquellos sitios, multitudinarias fueron las concentraciones. En aquellos tiempos, hace unos 10 años más o menos, no había música, artistas y peor conjuntos musicales como lo fueron hasta las últimas presentaciones. Bastaba una tarima, un buen animador con un gran vozarrón, bastante luz, y la animación permanente. Total, bastanteas cuadras repletas de gente que venían de todas partes, con pancartas, banderas, banderines. Todas del mismo partido.
Hoy, la gente camina, mira y recuerda. Sin imágenes familiares para los mayores. Y sigue el olvido.
Muchos recuerdan los cierres de campaña de Jaime Roldós, Abdalá Bucaram, Sixto Durán Ballén. Otros rememoran los "arribos" desde Panamá de Abdalá Bucaram a la 29 y Oriente, que hacían pensar que en un helicóptero había regresado l país para salvar a los pobres, cuando en realidad abordaba la nave en el centro de la ciudad, horas después de haber llegado en un vuelo normal desde el país de su exilio.
uso de tecnologia.
Hoy, los candidatos utilizan todas las herramientas posibles, desde las tecnológicas hasta las criollas, y dejaron a los mítines como el recurso menos frecuente de la campaña electoral. Prefieren los recorridos puerta a puerta, caravanas motorizadas, contacto telefónico, reuniones con agrupaciones, caminatas. Otros mas modernos aún, abren páginas virtuales en Facebook, Hi5, Sonico y elaboran listas de amigos y presentan sus propuestas como si las estuvieran plantando personalmente. Tecnología al servicio de la política.
Estas nuevas formas de comunicación entre los candidatos y los electores incluyen comer en un mercado con potenciales votantes, visitar casas, llevar regalos, tomarse fotos.
Benjamín Suárez, viejo dirigente del PRE de la 29 y Oriente, manifestó que el mitin perdió fuerza en los últimos años porque su organización era muy cara y hoy no hay dinero para su financiamiento.
"Hoy prefieren los medios de comunicación porque son más accesibles. Además hay la televisión e Internet, el teléfono celular para enviar mensajes".
Alquilar una tarima, el equipo de sonido, las luces, los artistas del show artístico no dejan de costar $8 mil, explica Pedro Salazar, dirigente del Partido Social Cristiano en Daule. Además, "las personas que asisten son siempre del partido. Es un gasto inútil".
En cambio, cuando el contacto es de persona a persona el resultado tiene mayor efectividad, manifestó Rafael Estrada, militante del PSC.
Otra herramienta que venció el mítin es la caravana motorizada. Ahí el candidato es visto más de cerca.
El mitin se revitalizaría si es que llega al país el ex presidente Abdalá Bucaram, por su gran capacidad escénica, manifestó Emilio Espinoza, dirigente del PRE. "Es el último tarimero que le queda al país. No hay caudillos al nivel de Bucaram, que pueda hipnotizar a las masas, trepado en una tarima".
Las concentraciones en la 29 y Oriente reunían hasta 50 mil personas, aunque los políticos interesados inflaban las cifras. Un poco menos era la capacidad en las Cinco Esquinas. Actualmente, el lugar escogido para medir el poder de convocatoria es la avenida Nueve de Octubre, pero no en época de elecciones. (AM)
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Hora GMT: 10/Abril/2009 - 05:15
