María Belén Tinajero
Directora y conductora
La teoría del márquetin dice que los mensajes creados deben ser adecuados al público que los recibe. La teoría de la comunicación lo describe muy fácilmente: emisor-mensaje-receptor. Esto se aplica en cada sentido de la comunicación, sin importar que sea comercial o no. Por otro lado, el márquetin tiene como responsabilidad comunicar los beneficios y características de sus productos o servicios, bajo normas éticas e influir en los consumidores para que tomen decisiones acerca de los productos.
Parece que en ocasiones olvidamos que nuestros mensajes influyen de manera directa en el público receptor. Las empresas a través de nuestras marcas, comunicamos lo que pensamos y somos. Sin duda proyectamos una imagen que puede ser de respeto o vulgaridad.
Nosotros, como emisores, decidimos los mensajes que enviamos, con éstos, la imagen de nuestras marcas y el estilo de vida que podemos provocar en nuestro público.
Crear estos mensajes bajo los estándares éticos, pensando en que somos el motor del avance de la calidad de vida de nuestros consumidores, no es cosa fácil. Peor aún, si incluimos el gran objetivo de lograr la preferencia de los consumidores. Sin embargo, nuestra responsabilidad es supervisar que los mensajes que creamos cumplan con el deber social y no solo comercial.
Hoy nuestra ética se pone a prueba. La teoría de la comunicación está en pleno cambio: emisor mensaje receptor "respuesta (mensaje al emisor)" y hasta se puede convertir en un círculo. Los mensajes dedicados para el público, muchas veces caen en la trampa y no cumplen con los dos objetivos, lo que tarde o temprano, tendrá el efecto sobre la marca. Hay que trabajar con los creativos, la agencia de publicidad y, reconocer que el target emite mensajes que generan un reconocimiento.
Hora GMT: 08/Octubre/2009 - 05:06
