El nombre de José Luis Orihuela no es nuevo en el Ecuador para quienes lo han seguido desde que vino hace varios años a Quito para dar un taller de periodismo digital en Ciespal, cuando el fenómeno de los blogs recién iniciaba.
Luego, su bitácora www.ecuaderno.com se convirtió en el material de consulta obligado para no perder la pista al profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra y autor del libro La revolución de los blogs.
HOY logró ubicar a José Luis Orihuela en España a través de un encuentro digital para obtener un balance general sobre el uso de herramientas Web 2.0 y su incidencia en el periodismo en general. "Nuestro trabajo está en la posibilidad de acceder a fuentes de modo inimaginable hace pocos años". Sin embargo, los medios, contó, no han acabado de entender ni de asumir el nuevo escenario de la comunicación pública abierta con la red y las aplicaciones de web social.
Entre las nuevas formas de comunicación que han cambiado la labor del periodista, la web social resulta hoy casi materia obligada. ¿Pero por qué ahora un periodista, independientemente del soporte en el que trabaje, debería manejar estas nuevas herramientas de colaboración ciudadana?
Los periodistas deberían manejar las herramientas de la Web 2.0 por la misma razón que en su momento debieron aprender a manejar máquinas de escribir, cámaras fotográficas, grabadoras de audio y cámaras de video: para hacer bien su trabajo.
Sin embargo, recién algunos estrenan bitácoras y muchos no saben lo que es un RSS (Real Sindicación Simple). ¿Cuánto puede afectar la formación profesional?
La adopción de nuevas herramientas es un proceso que supone un cambio cultural: las viejas generaciones tienen que proponérselo y para las nuevas generaciones es parte de su formación y de su experiencia vital.
¿Cuánto está incidiendo el uso de estas herramientas en el día a día periodístico a diferencia de otros años?
Nuestro trabajo está en la posibilidad de acceder directamente a las fuentes para documentar la información de un modo inimaginable hace muy pocos años. Luego, lo que define a un buen periodista no son las herramientas que usa sino su capacidad para observar, pensar y contar lo que ocurre.
Ahora bien, precisamente las herramientas de las que hablamos permiten observar mejor, enriquecer nuestro pensamiento con el de otros, y disponer de más y mejores formas de contar lo que ocurre.
¿Cuánta prioridad ya la dan los dueños de medios a este boom y qué frutos están dando?
En términos generales, los medios no acaban ni de entender ni de asumir el nuevo escenario de la comunicación pública abierta con la red y las aplicaciones de web social.
Aunque es cierto que la sección de blogs forma parte de la oferta online de los grandes medios, la cultura de las bitácoras digitales y de la conversación no ha calado en las redacciones.
Es decir, se ha incorporado el formato, pero no su estilo.
¿Por dónde empezar para no quedar fuera?
Hay que comenzar por la formación: in house training para redacciones, formación permanente para periodistas, mejora de la formación académica de grado y posgrado en periodismo digital.
Hay que perder el miedo a cambiar.
(CEB)
$ 178 millones en inversión

En 2007 se invirtieron $178 millones en el desarrollo de la Web 2.0 distribuidas en casi 1 400 operaciones, según el diario Financial Times. Esto sin contar con la inversión de Microsoft en Facebook, que supuso un desembolso de $240 millones, sobrevalorando el portal en $15 000 millones.
Los signos del cambio
Un concepto desde 2004
El término Web 2.0 nació a mediados de 2004 y creció hasta ser portada de los principales semanarios mundiales en las navidades de 2006. Este fenómeno tecnosocial se popularizó a
Ciudad Quito





