Por Felipe Burbano de Lara
El rostro duro y casi siempre malhumorado de Alfredo Vera debe haber esbozado una amplia sonrisa al observar los resultados de su trabajo de pesquisa periodística en la tercera semana de mayo. "Cómo se alegrará el jefe", habrá pensado para sí mismo mientras se deslizaba por su cuerpo esa extraña sensación de placer que provoca estar orgulloso de uno mismo. "Tarea cumplida", habrá dicho mirando los datos de la pesquisa.
Y es que si nos atenemos al informe producido por la Secretaría de Transparencia, Vera ha conseguido una gran victoria: tener unos medios ampliamente favorables a Correa y a la Revolución Ciudadana. Con excepción de dos canales, Teleamazonas y Telerama, únicos equilibrados según la pesquisa, todos los otros noticieros ya militan con la revolución. Los datos lo dicen todo: 83 entrevistas a favor, 37 en contra y 47 neutras.
Triunfo contundente de la pesquisa. Para mi gusto, se le fue la mano a Cachito; debió haber retocado algo los datos para disimular éxito tan rotundo.
Me pregunto ¿qué ocurrió? ¿Estamos ante un Gobierno paranoico o ante el resultado muy eficiente de un mecanismo de chantaje y presión desde el poder a los medios? Parecería que hay de las dos cosas. El Gobierno llora por los canales críticos cuando es el mayor propietario de canales de televisión, todos con una inclinación vergonzosa -siempre según los datos de Cachito- por mostrarse a favor de las políticas oficiales. El dato preocupante es el de Ecuavisa porque quisiera decir que el dispositivo funciona: amedrenta a los canales, provoca cambios internos y lleva a alinearse con el oficialismo. Pero los datos muestran también que el Gobierno es bastante llorón sobre el tema, casi paranoico: aún sin la pesquisa y las presiones, las conclusiones de la profundísima y científica investigación habrían dado resultados a favor del Gobierno.
Si Alfredo Vera fuera democrático, el siguiente paso que debería dar sería obligar a todos los canales a ser pluralistas. Debería enviarles una carta la semana siguiente conminándoles -con plazos fijos- a ser equilibrados, no vaya a ser que su instrumento empiece a verse como un grosero y arbitrario uso del poder. Debería hacerlo porque el mecanismo está operando demasiado bien en unos casos, pero muestra imperfecciones en otros. Haber presentado a Teleamazonas como un canal equilibrado es una torpeza del instrumento y de quienes lo aplicaron. El informe ha quitado piso -todo poder tiene su reverso- a los argumentos del Gobierno para cerrar Teleamazonas. ¿Cómo hacerlo si es un canal equilibrado en sus entrevistas? Veamos los resultados: nueve a favor, nueve en contra y cuatro neutras. En este punto, la pesquisa de Cachito la jodió. ¿Qué ocurrirá en las próximas semanas? ¡Qué ansiedad por ver los ajustes de la pesquisa! Habría que recomendar varias correcciones: presentar como menos favorables a los canales gobiernistas, como más opositores a los equilibrados, y como más neutros a los estatales. Entonces, todo luciría más creíble. Ojalá Vera tome en cuenta estas recomendaciones neutras por el bien de la libertad de expresión.
fburbano@hoy.com.ec
Hora GMT: 16/Junio/2009 - 05:12

16/Junio/2009 a las 05:12
Sr. Burbano, los que realmente calificamos los medios somos los lectores, atravez de nuestro poder de decidir que es lo que elegimos leer, escuchar o mirar. Pretender hacernos creer que el actual regimen trata de controlar nuestro derecho a elegir en neustro pais es una TONTERIA GIGANTESCA.
Usted mejor que nadie conoce quienes estan en pro o en contra del actual regimen, pero concebir la idea de que ciertos medios e individuos pretenden volverse los martires de la libertad de expresion en nuestro pais, necesitan dar ejemplo y mejorar mucho mas en lo que hacen.
Aunque esta es solamente mi opinion, le puedo asegurar que YO tengo el control de lo que veo, escucho, miro y CREO.
Que tenga un buen dia!
Que tenga un buen dia.
16/Junio/2009 a las 07:09
Es indudable que el señor Alfredo Vera es representante de la clase desclasada: "pelucón con ideas de izquierda" por encajar en la clasificación gubernamental que ha instaurado este gobierno. Por otro lado, tiene el trabajo más denigrante que pueda tener un ser humano: castrar mentes, vigilar la prensa y malinformar sobre la vida de los demás. Es decir la KGB criolla.
No entiendo. Cuando se ha gozado de todo, porque este es el caso de este señor: desde cargos importantes en todos los gobiernos, hasta con la obra con todos los fines de lucro como la de Guayasamín. ¿Por qué ahora se empeña en ser parte y pertenecer, diría yo, de lo más denigrante de este aparato estatal? ¿por qué ahora persigue a sus amigos? ¿por qué el gobierno de correa carece de total coherancia? y por un lado fustiga la libertad y a los medios cuando el presidente y muchos de sus colaboradores formaban parte de lo que hoy censuran? colaboraban y eran empledos de los dueños de todo.
Es innegable que el presidente vivió, como muchos de sus resentidos seguidores quisiera: casa, carro, perro y diners. De igual manera lo hizo (o debo decir lo hace) el señor Vera como todos los de la plana mayor de este mojigato y moralista gobierno.
16/Junio/2009 a las 07:55
En su afán de complacer al jefe a veces olvidan que hay otras personas viendo lo que hacen. Se llenan la boca de que "todos tienen que respetar la ley" y en el mismo soplo rompen las reglas que ellos mismos pusieron en la constitución. Patetico.
16/Junio/2009 a las 08:28
Estimada María Elena:
Tiene razón en objetar el modus vivendi o hasta el estatus de Vera. Yo también lo he hecho, así como cuestioné siempre el pseudosocialismo que predicaba el consuegro de éste, Oswaldo Guayasamín, quien aderezó su genialidad en la pintura (que en realidad la tiene, guste o no) con el folclorismo indígena, aprovechando su apellido como un elemento comercial más, como un bien de consumo.
De todas formas, también puedo cuestionarla a uste, quien talvez viva en Ecuador, pero me parece que no conoce bien lo que es la dinámica ecuatoriana y mal interpreta y tiene prejuicios acerca de nosotros.
En particular, me refiero a lo que usted llama "moralismo"... Le cuento que, en el odio que manifiesta en cada participación, se nota que mezcla no sólo peras con manzanas, sino buñuelos colombianos con jaibas manabitas. Le explico.
Lo "moral" se refiere a lo que cada persona califica desde su fuero interno, lo que a uno le parece en relación a lo que sucede en el exterior. En este sentido, cuando usted acusa a otros de "moralistas", está siendo también moralista, pues manifiesta su forma de ver (muy particular, interior) para calificar la forma de ver, de pensar, de hablar o de escribir de los demás.
En Colombia, es cierto, son muy abiertos y muy desinhibidos. Es más, en nuestra Costa son más abiertos y desinhibidos que en la Sierra. Esto define también UN TIPO de moral. Pero esto responde a varios factores no-morales, como el clima, la geografía y otros. ¿Me explico? A pesar de que en mi Costa sean más desinhibidos, conozco mucha allí gente que apoya que cambien su horario (NO QUE SE QUITEN DEL AIRE) programas NO APTOS PARA NIÑOS... Me supongo que en su Colombia también existe normativa al respecto, como hay en EE.UU. o en Europa, ¿cierto?
No sé si me explico bien o si... Olvídelo.
16/Junio/2009 a las 09:59
Estimado Mauricio:
Yo no soy colombiana y vivo en Quito. Pero si así fuera, qué de malo tiene ser colombiana o peruana o gringa o mexicana. Me molesta la actitud correísta de si no apoyo al presidente soy colombiana. En el Perú para denigrar o insultar a una persona le dicen ecuatoriana. ¿sabía usted eso? ¿Estamos cayendo en lo mismo? Tristemente esa acotación nacionalista chovinista está en el país desde Angostura y la defensa de correa a las FARC.
No necesito sus definiciones ni sus clases de semántica. Se las agradezco. Y le insisto en su comentario ¿odio? de mi parte. No. El que ha generado correa contra Colombia por acrecentar una campaña y desvirtuar sus vínculos y el de sus colaboradores con la guerrilla.
A usted, dado que es el tercer comentario en el que me recomienda, le sugiero leer un poco más sobre la realidad colombiana para poder hablar de ella y no prejuzgar con criterios sesgados pseudopedagógicos. Parece que se deja llevar del criterio de varios foristas agresivos usuales en este medio.
16/Junio/2009 a las 10:06
El que mira la paja en ojo ajeno, Vera unicamente revisa los opositores, que será los programas de la televisión estatal, que no llama a ningún representante que pueda hablar mal, o medianamente mal del régimen, por que no presiona para que lo despida al organizador del chupamedias, pues ese no es opositor, es chupamedias. Donde está el equilibrio para los ecuatorianos que queremos expresarnos diferente que el canal, no hemos visto un solo reportaje o entrevista a Lucio, Nebot o Tituaña, pluralismo, equilibrio, igualdad, que tanto proclama el regimen solo queda para los de camiseta aguacate, que pasa con la conducta del que escribió junto a Alejandro Carrión, que defendía el decir lo que a el le parecía y pensaba, eso se olvidó, Alzheimer, ese desgraciado que le quitó la memoria.
16/Junio/2009 a las 11:10
Es una verdadera lástima que una persona como Vera haya llegado a esa posición de Goebbels criollo: TRISTE OCASO DE UN PATRIARCA.
16/Junio/2009 a las 11:14
Definitivamente, María Elena, me he dejado llevar por lo que leí en algún otro comentario, en el que se decía que usted era colombiana. Por favor, en ningún momento he manifestado algo en contra de Colombia, si fuera así, ¿cree que publicarían mis mensajes? La censura de este medio (NECESARIA en cualquier medio para evitar conflictos innecesarios) no lo permite.
No hablo en contra de Colombia, sino que analizo las diferencias entre nosotros. Conozco Colombia, tengo familia en Colombia, tengo experiencia al respecto. No hablo sin conocimiento de causa.
De todas formas, y dejando de lado a los vecinos del norte, insisto en que las normas nacionales no son "moralistas" y hacerlas cumplir no es "moralismo". Las normas son generalistas y SE DEBEN CUMPLIR. Le recomiendo leer el Código de la Niñez y la Adolescencia, así como le recomiendo investigar sobre la legislación de protección a los menores en otros países (el que usted más admire) y verá que ellos lo que usted llama "moralismo" es protección no sólo al menor, sino a los derechos básicos de las personas.
16/Junio/2009 a las 12:19
Estimado Mauricio:
Muchas gracias la sugerencia y la voy a seguir dado que en mi campo profesional el Código de la Niñez y la Adolescencia, aunque debería no se lo estudia.
16/Junio/2009 a las 12:25
Señor Mauricio
perdone la "recomendación, pero, valga la redundancia, le recomiendo subirse a un bus un sábado en la mañana, dia en el que viajan muchas familias comn sus niños y escuchan la sesion sabatina de odio del presidente y cuénteme como conjuga aquello con las normas del codigo de la niñez y adolescencia.
16/Junio/2009 a las 14:47
Diego, hermano... ¡No tiene que sugerírmelo! Yo ando en bus de lunes a domingo. Pero parece que usted confunde, como muchos en el país, el apoyo a UNA medida con el apoyo al Régimen.
Yo apoyo la medida de distinción de horarios, que debió haber sido aplicada por CUALQUIER Régimen anterior, pero NO APOYO A CORREA.
Esas son dos cosas muy distintas, por favor.
Lo que usted y muchos hacen es lo que se conoce como maniqueísmo (de lo que ya hablé en una "entrega" anterior ;-)), por el cual si yo no hablo tooodo el tiempo en contra de alguien (en este caso, Correa), quiere decir que estoy a favor de él.
Pues no, no estoy a favor de Correa, pero estoy a favor de cambiar los horarios de programas no-infantiles, que es algo que he venido recomendando desde el Gobierno de Sixto y no sólo con Los Simpson o con Dragon Ball (hasta en la escuela de mijo nos recomiendan que nos los dejemos ver, y eso desde antes de lo que les está pasando a los pobrecitos de Teleamazonas -OJO: no hablo de sus empleados-).
16/Junio/2009 a las 16:17
Mauricio
Los Simpson y Malcolm, no he visto Dragonball, por lo que me abstengo de cualquier comentario, son ciertamente programas con un humor más crítico e inteligente que el promedio, y creo son mucho mas nocivas para los niños y adolescentes, cualquiera de las telenovelas que se transmiten indiscrimente a cualquier horario, con su carga de morbo, intrigas, bajas pasiones, etc,etc.
En su mayoria, Lejos estan de aportar con algo constructivo. No hay como negarlo, la TV nacional presenta muchisima basura, pero precisamente los Simpson y Malcom, no lo son.
Pero el problema de fondo no son estas dos series, ni teleamazonas o su dueño, el problema de fondo es tener a un gran hermano decidiendo el bien y el mal.
El interes de fondo no es corregir lo que esta mal, es controlar lo que se informa, y eso es mucho más peligroso que Homero Simpson.
16/Junio/2009 a las 16:30
Ah, me olvidaba, hasta donde se sabe, el señor Vera, no tiene entre sus funciones la de censor, entiendo que es de anticorrupcion, ¿que hace entonces monitoreando la programacion televisiva?
16/Junio/2009 a las 18:33
La coyuntura del momento, sin lugar a dudas, nos refiere a lo que está pasando con el Gobierno de Correa y, en particular, con Teleamazonas o con el peligro actual (y real) que corremos todos. La libertad de expresión y la libertad de prensa deben ser respetadas.
Eso es EN LA COYUNTURA.
Pero también está el fondo de la calificación de programas, que yo SIEMPRE voy a hacer caer en cuenta, como lo he hecho con mis alumnos de secundaria (que tienen mucho más sentido común que muchos adultos que opinan en estos foros) y con mis alumnos universitarios.
Está comprobado (varios psicólogos, tanto clínicos como de otras especialidades, me lo han confirmado) que varios de los comportamientos antisociales y/o asociales de muchos niños y adolescentes en la actualidad están estrechamente relacionados con, precisamente, estas series: Malcolm, The Simpsons o Smack Down (la lucha libre gringa). Pero también están los de cable (ese servicio supranacional que tiene patente de corso) como Jackass en MTV o Happy Tree Friends o South Park que, aunque estén marcados como C, son ampliamente vistos por menores de edad.
TODO ESTO ES MÁS DE FONDO Y MÁS PERMANENTE, porque no incluye sólo a un Gobierno cualquiera, que es transitorio, sino a la sociedad y algunos de sus actores permanente, como son los medios de comunicación.
LA PERSECUSIÓN A TELEMAZONAS ES EVIDENTE, y se nota en lo sesgado del análisis y de los parámetros del Gobierno, ya que no toma en cuenta que TODOS los canales infringen la Ley al pasar programas desinformantes (y hasta desinformados) y deformantes en horarios familiares, como Caiga quien caiga o Vamos con todo, así como las novelas y publicidades engañosas (como las de los famosos mensajes, en los que los niños caen apenas pueden acceder a un teléfono).
16/Junio/2009 a las 20:26
Muy de acuerdo en que es la coyuntura, pero es imprescindible distinguir entre los Simpson, Malcom, y southpark y las otros programas que menciona, nunca podría afirmarse que son para niños, y si deberían tener otro horario a excepcion de Malcom (para adolescentes) que tiene un humor bastante inteligente y critico. Sin embargo insisto, son el mal menor, desechemos primero la basura y no lo que estimula el pensamiento critico, que parece ser en el fondo lo que atemoriza al poder.
La TV por cable es como el internet, y se puede ver desde basura hasta el mejor cine de autor y programas de arte y ciencias.
¿como tener solo lo bueno? quien selecciona y con que criterio que es bueno y que es malo, esa es la pregunta del millón. Los Japoneses producen los dibujos animados mas violentos que uno se pueda imaginar, sin embargo el Japon mismo es uno de los paises con los mas bajos indices de violencia y criminalidad, ¿curioso no?
Southpark y los Simpson tienen argumentos eventualmente muy fuertes, pero, ¿son "malos"?, muchisima gente muy calificada opinaría que no.
Vivimos en la era de la información, no podemos tapar el sol con un dedo, como controlar el contenido del internet o la television, es una tarea nada fácil en el mundo moderno y debe hacérselo con inteligencia, para no afectar las libertades escenciales.
Si queremos maneras mas simples y seguras de controlar la television, preguntemos a las mujeres afganas como es la vida cuando el oscurantismo guia las acciones de quienes en una coyuntura detentan el poder y se creen con el derecho a imponer a los otros su visión oscurantista del mundo.