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Los grupos hegemónicos concentrarán votos y escaños

Publicado el 01/Diciembre/2012 | 00:31

La concentración de votación es inminente en un modelo de distritos pequeños

La división en distritos en Guayas, Pichincha y Manabí incidiría para una menor representación diversa

¿El sistema electoral vigente está diseñado para favorecer al oficialismo? ¿La previsión del Gobierno de lograr un 70% de las curules es posible?

Esas fueron -entre otras- las inquietudes que convocaron a varias personas al foro “Elecciones 2013: Modificaciones al Código de la Democracia y Reglamentos del CNE”, realizado la noche del jueves en la biblioteca de la Flacso, en Quito.

Como esa, otras inquietudes se expresaron en las exposiciones de los analistas y catedráticos Simon Pachano, Simón Jaramillo y Felipe Burbano de Lara, que junto al exconsejero electoral Fausto Camacho analizaron el contexto y la normativa legal de los comicios de febrero de 2013.

Pachano y Camacho se concentraron en el sistema electoral y en el nuevo modelo de distritos a partir del cual la contienda electoral tiene un nuevo escenario de disputa y otra relación en la distribución de escaños, particularmente, en lo que comprende asambleístas provinciales y parlamentarios andinos: el método D'Hondt.

Una primera reflexión es que el electorado del país está enfrentado en los hechos a un mapa de 35 distritos repartidos entre lo que es la votación de 15 asambleístas nacionales, cuyo reparto se hace bajo la fórmula Webster, 31 distritos provinciales (diez repartidos entre 4 de Guayas, 4 de Pichincha y 2 de Manabí) y los tres distritos del exterior.

Dentro de ese esquema, Pachano ubica un mapa de distritos relativamente pequeños que en la práctica darían lugar a una mayor concentración de la votación. Igualmente observa que en el diseño de esos distritos hay una desproporción por una sobrerepresentación en unos y una subrepresentación en otros.

El caso de los cuatro distritos de Pichincha ilustra ese afirmación cuando en dos de ellos (1 y 2) el porcentaje de curules está por debajo del porcentaje de votación y en los otros dos se da el caso inverso. En el caso de Guayaquil, se observa que en los cuatro distritos el porcentaje de curules están por debajo del porcentaje de votación.

Sobre la fórmula de asignación de escaños en la elección de asambleístas provinciales, el método D'Hondt, dijo que definitivamente este sistema premia al mayor partido y en el mejor de los casos al primero y al segundo, y castiga a los de menor votación o a las minorías.

De sus proyecciones, la conclusión es que -por ejemplo- en Pichincha es muy posible que el partido dominante llegue a tener 14 o 15 curules de las 16 en disputa. Eso por la forma cómo se ha dado la conformación de las listas de los once grupos en juego, ocho de ellos, que presentan a sus cuadros estelares.

El panorama en Guayas, a su juicio, será diferente cuando hay menos fuerzas en juego. Mientras en el resto del país, el escenario es de un partido fuerte o máximo dos en algunas provincias o frene a fuerzas locales en otras, que al final podrían terminar en alianzas con el poder.

En su exposición, el exconsejero electoral confirmó la posibilidad inminente de una mayor concentración al destacar que las fórmulas matemáticas que se aplican para repartir escaños tienen efectos distintos entre los distritos grandes, medianos y pequeños.

Explicó que la relación que aplica es que mientras más pequeño es el distrito disminuyen las posibilidades de que más de una fuerza logre representación, hasta volverse casi nulas cuando se llega a un distrito donde se disputan dos escaños.

En otras palabras, en este nivel la fórmula no tiene ningún efecto. Por tanto, el principal está dado por el tamaño del distrito, pues a medida que sea más grande el distrito las posibilidades de una representación más diversa se amplían.

Y lo que haría la aplicación del método D’Hondt, por la forma de distribución proporcional de los divisores continuos de números naturales, es ampliar la concentración de votación y, por tanto, favorecer más a grupos fuertes en el reparto de escaños.

Al menos eso se muestran en los cuadros comparativos de procesos anteriores, como el de la elección de asambleístas constituyentes en 2007, en donde se aplicó el método Hare.

Por ejemplo, en Azuay, la lista principal ganó cuatro de cinco curules. Con el método D’hondt, esa lista se habría llevado los cinco escaños.

De todas formas, Camacho que las reglas están dadas e insiste en que los sistemas electorales no son más que la forma de convertir votos en escaños y que los modelos son establecidos por las mayorías. (LB)

El trabajo central de la campaña será buscar la plancha

Las reformas al Código de la Democracia introdujeron el sistema de asignación de escaños D`Hondt para el reparto de curules en la elección de asambleístas.

La conclusión general es que ese sistema de distribución proporcional se puede llegar a ser mayoría con menos votos que los que se necesitaba en anteriores procesos.

Y es que con menos votación se puede obtener más escaños, en la medida en que los votos totales de la lista de la organización política superen el 40% de la votación válida.

Por ejemplo, en cualquiera de los cuatro distritos del Guayas, el partido de mayor votación se adjudica tres de los 5 escaños en disputa, aunque eventualmente podría adjudicarse una curul adicional si la votación de los candidatos del cuarto y quinto lugar es importante. Por lo mismo, eso explica la importancia del voto en plancha de la lista. (LB)

La fragmentación favorece para la agrupación de votos

La presentación dispersa para las elecciones de los grupos opositores sería un elemento que favorezca la mayor concentración de votación en el grupo hegemónico.

Esa es una de las conclusiones del foro dedicado al proceso electoral del jueves pasado. El caso de Pichincha es el que más ilustra ese escenario de disputa, cuando once agrupaciones han presentado listas en los cuatro distritos, de las cuales al menos ocho tienen a figuras de primera línea del ámbito político, el activismo y hasta de la música popular.

En el distrito uno (norte) eso es más visible cuando siete organizaciones hacen de contrapeso al oficialismo. En el distrito dos (sur) se ve algo de equilibrio en la disputa entre las izquierdas y el oficialismo. En los distritos tres y cuatro, la disputa también es dispersa entre grupos de oposicíón frente al oficialismo, con figuras menos conocidas.



 

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Tags : Gobierno  CNE  Quito  Elecciones Ecuador 2013 


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lvasconez - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

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