Por Xavier Neira Menéndez
ppviche@hoy.com.ec
Así como antaño se debatía en el mundo acerca de los dos liberalismos que primaban: el principista u ortodoxo y el utilitario o económico, que se acomoda libertinamente cual plastilina, sea a Gobiernos respetuosos de la ley o a regímenes autoritarios, hoy encontramos la práctica de dos tipos de socialismo marcadamente diferentes: el utópico, basado en la estructura totalitaria de concentración del poder en un politburó; y, el socialismo moderno la nueva izquierda- que rige en el Brasil, Chile, el Uruguay, España y próximamente en El Salvador basado en reivindicaciones sociales para reducir la brecha entre pobres y ricos y disminuir aberrantes inequidades, sin desalentar el funcionamiento del mercado con regulación estatal.
Explotando el sentimiento antipartidista tan negativo, que aún prevalece en el país, el candidato-presidente logró una fácil victoria. No tuvo rivales de categoría, pues nadie propuso alternativas serias para confrontarlo. Sorprende la apatía, la indiferencia y el quemeimportismo (o nomeimportismo) de casi todos los factores reales de poder y la llamada sociedad civil, que están lejos de ocupar el espacio que les corresponde y han mantenido un silencio cómplice mientras Correa demolía a la partidocracia y barría con todo el viejo poder para edificar un nuevo establishment, a su medida.
Luego de su triunfo, Correa se ha comprometido a radicalizar el socialismo del siglo XXI. Grave error si se mira que el socialismo extremo de Martha Roldós fue rechazado. Y los casi 400 mil votos nulos repudian a la vieja y a la nueva partidocracia. Pensé que la crisis económica lo haría reflexionar y su discurso habría podido ser el mensaje de los mensajes, convocando a la reconciliación y la unidad ante la adversidad, para reafirmar así su liderazgo como presidente de todos, luego de esta transición política. Si la radicalización anunciada es para construir un sistema económico basado en la distribución igualitaria de los frutos del desarrollo, la opción socialista escogida hará resucitar un modelo político de retroceso que se derrumbó en 1989 con el muro de Berlín, que hizo posible la reunificación alemana, la transformación de Europa del Este, la desintegración de la Unión Soviética, etc. A no ser que la estatalidad solo esté presente en el impulso inicial al crecimiento de la economía popular y, luego, esta se desarrolle por su propia cuenta, lo cual está por verse. La ideologización exagerada del programa de Gobierno no resuelve por sí sola los problemas socio-económicos, peor aún en tiempos de crisis global. La revolución ciudadana fue concebida "para volver a tener patria", concepto que expresa afanes concretos de equidad, de justicia social. Mas, se requiere mucho pragmatismo para lograr socializar el bienestar, entendido como la constante mejoría del nivel de vida de los pueblos, sin hostilizar al empresario y sin generar desconfianza, pues son los resultados los que cuentan al término de una gestión de Gobierno, y mucho me temo que la opción socialista radical no tiene viabilidad. Más bien, si se siguen exacerbando los rencores sociales, se alentarán medidas de hecho, paros, discursos nacionalistas, presiones gremiales e invasiones, perfilando así un Ecuador aún más polarizado, dividido, y caotizado. ¿Para qué ganó Correa?, ¿para perder?
Hora GMT: 04/Mayo/2009 - 05:07

04/Mayo/2009 a las 08:01
Sr. Neira, de las imprecisiones de su artículo me quedo con una verdadera perla: la de "que el socialismo extremo de Martha Roldós fue rechazado". No fue rechazado el "socialismo extremo" sino la candidata, hoy por hoy novata y sin el carisma de Correa.
04/Mayo/2009 a las 09:24
Es curioso como los foristas que defienden al régimen en general escriben desde afuera del país....volviendo al tema, el chavismo (y nuestra copia), no tiene ideología .... su único interes es mantenerse en el poder ... punto
04/Mayo/2009 a las 10:35
"Se requiere mucho pragmatismo para lograr socializar el bienestar", escribe el autor de este brillante articulo y que recuerdan las palabras del pdte de Costa Rica,Oscar Arias,, en la pasada Cumbre de las Americas, en Trinidad. Luego de escuhar las arengas encendidas de algunos presidentes de la nueva o vieja corriente del soc. del siglo 21,Arias expreso:"Mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologias, seguimos discutiendo sobre todos los ismos,?cual es el mejor?, capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo..., los asiaticos encontraron un ismo muy realista para el siglo 21, que es el pragmatismo"
04/Mayo/2009 a las 12:49
Excelente el ultimo comentario mientas nosotros discutimos, los asiaticos avanzan firmes al desarrollo y a una equidad basada en el esfuerzo, lastimosamente el PRAGMATISMO no es parte de la "ideocracia" actual, por ende mi voto para Correa porque se que es un total y puro teologista de la revoluciòn, pero de producir riqueza no tiene idea ni experiencia, porque toda la vida fue un "tecnico" que vivia de hacer informes y hablar bonito, mientras lo que se necesita es un "pragmatico lider" NO UN TECNICO los tecnicos siempre son operarios de los que toman decisiones, el que toma decisiones es que el que asume la responsabiilidad no la endilga a sus modelos econometricos ni a su tecnocracia de papel
04/Mayo/2009 a las 14:28
Buen comentario. Claro, conciso y directo. Nuestros ideólogos aparentemente no han abierto un libro desde 1960, ni tampoco leen periódicos, ni se actualizan con el Internet que también sirve para informarse, porque sino ya se habrían dado cuenta que el socialo-comunismo falló estrepitosamente. El año pasado me tocó trabajar en Rusia, y todo lo que ansiaba era regresar a la civilización, pues esos pobres rusos han perdido todo como sociedad, y les costará un par de generaciones para recuperar los valores éticos y morales que se pervierten con el dizque reparto; que al final se transforma en comilona, o maquinaria insaciable para enriquecer a la pequeña élite que se frota con el Poder.
04/Mayo/2009 a las 15:39
Más curioso resulta, que algunos que están dentro escriben sobre los de afuera como caso del venezolano Chávez, esto ya más parece decepción amorosa; ni las embarazadas por el cura Lugo lloran tanto.