Por Marena Briones Velasteguí
mbriones@hoy.com.ec
En un ilustrativo artículo que lleva por nombre la sola palabra "Justicia", Carlos Santiago Nino afirmaba que "Pocas ideas despiertan tantas pasiones, consumen tantas energías, provocan tantas controversias, y tienen tanto impacto en todo lo que los seres humanos valoran como la idea de justicia". Como Nino demuestra en su ensayo, ése, el suyo, es un aserto irrebatible: la historia del pensamiento evidencia cuánto y cuán variado ha sido el esfuerzo reflexivo puesto en hallar respuestas para la pregunta de qué es la justicia.
Pero, como también dejan en claro las palabras de Nino, el acierto de su afirmación no se reduce a la existencia de varias y profundas concepciones sobre la justicia, sino que bebe caudalosamente de la propia vida, de las innumerables y diversas situaciones en las que cotidianamente nos debatimos entre lo que es justo y lo que es injusto.
De la justicia hablamos y a la justicia apelamos en contextos discursivos diferentes. De todos ellos, como dice Nino, es el de índole moral el que ocupa un lugar dominante.
La justicia es un valor. Y, como todo valor y salvo que se asuma una posición por completo nihilista o estrechamente moralista, es también una aspiración que solo puede pretender alcanzar su plenitud en cada caso concreto. La impronta moral que la justicia lleva consigo la sigue a donde quiera que esta vaya, aún cuando, como en el caso del ámbito jurídico, la justicia deba hallar realización en concierto con sus vínculos normativos.
La justicia se construye, se hace, en cada acto, en cada decisión, frente a unas determinadas circunstancias, ante unos particulares hechos y sujetos. No hay cómo ser justos en abstracto. O, mejor dicho, en abstracto, cualquiera puede sostener que es justo.
Ahí está, para mí, el fondo de lo acontecido después del lamentable y trágico accidente de tránsito en el que perdió su vida Natalia Emme. Tanto si es cierto lo que la familia y los testigos afirman sobre quién conducía el vehículo, como si es cierta la alegación de que no fue así, ¿qué sería lo justo, moral y jurídicamente para una y otra parte?
Que el proceso investigativo sea conducido con imparcialidad. Lo trágico, para el caso específico y para nuestra administración de justicia, es que esa imparcialidad, a la que todos tenemos constitucionalmente derecho, ha sido ya rota de distintas formas.
El riesgo de que ocurriera así estuvo presente desde el mismo momento en el que el accidente fue causado por un vehículo oficial y con una persona muy cercana a un alto funcionario público a bordo. En esas condiciones, la imparcialidad y la justicia se volvían más exigentes: era menester enfrentar la tragedia.
Pero, esa no fue la conducta. Y la exigencia era incluso mayor al ser el funcionario público en cuestión la cabeza de la institución que tendría a su cargo la investigación. Nada debía empañar el proceder del funcionario y de la institución. Pero, fue empañado.
Ningún bien le trajo el público respaldo de una suerte de espíritu de cuerpo. Por allí, no andan ni la imparcialidad ni la justicia.
Hora GMT: 29/Enero/2010 - 05:18

29/Enero/2010 a las 09:24
Y no solo desvían la justicia, sino que esconden y posiblemente estén forjando las pruebas...
¿A conocido alguien de manera pública el video del ojo de Águila, que puede demostrar que la mujer que asegura no iba conduciendo el auto, miente o dice la verdad?
Es posible que se encuentren forjando una filmación que aparecerá de pronto, yo me reservo el derecho a dudar que eso sea lo que está sucediendo. Sino, ¿Para qué sirve haber gastado tanto dinero en esos equipos?
Si no lo logran, terminará otro policía sindicado de haber apagado irresponsablemente la cámara, y colorín, colorado, hasta el Panchanazo ha funcionado.
29/Enero/2010 a las 17:43
LAMENTABLEMENTE LA JUSTICIA EN EL ECUADOR SIGUE SIENDO PARA EL HOMBRE POBRE Y HUMILDE, PARA EL DE PONCHO. LAS CÁRCELES ESTAN LLENAS DE POBRES, DE GENTE QUE NO TIENE PADRINO NI QUIEN LE BAUTICE. SI EL ACCIDENTE DE TRÁNSITO LO HUBIERA OCASIONADO NATALIA EMME CONDUCIENDO EL VEHÍCULO Y MATANDO A LA MUJER DEL FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN, TENGAN LA CERTEZA CIUDADANOS, DE QUE ESTARÍA PRESA LA JOVEN EMME, Y, EL FISCAL Y EL JUEZ DE TRÁNSITO LE PONDRÍAN LA MÁXIMA PENA DE RECLUSIÓN, SIN DERECHO A NINGUNA REBAJA. YO, COMO ABOGADO EN LIBRE EJERCICIO ME REPUGNA Y ME DA ASCO LA FORMA COMO SE CONDUCE LA JUSTICIA EN EL PAÍS. LA SOLUCIÓN : QUE LOS POBRES DE LA PATRIA Y EL PUEBLO LLEGUEMOS AL PODER. QUE VAYAMOS A LA PRIMERA Y ÚNICA INDEPENDENCIA DEL ECUADOR. LA INDEPENDENCIA QUE FESTEJAN LA OLIGARQUÍA POR EL BICENTENARIO ES DE ELLOS. DEL FUEGO DE LOS ESPAÑOLES CAIMOS EN LAS BRASAS DE LA OLIGARQUÍA QUE HA VENIDO GOBERNANDO EL PAÍS, MINTIENDO Y ENGAÑANDO AL PAÍS CADA CUATRO AÑOS Y OCHO AÑOS COMO EN EL PRESENTE GOBIERNO DE RAFAEL CORREA. POR FAVOR, PUEBLO Y CIUDADANOS UNAMONOS : MI CELULAR ES EL : 099-253-678 O EL CONVENCIONAL : 072-88-25-30; POR FAVOR, LLAMENME O ENVIEN UN CORREO A : juancampoverde2009@hotmail.com. SÓLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO, JUNTOS PODEMOS LLEGAR AL PODER Y SACAR A ESTOS CORRUPTOS Y MAFIOSOS OLIGARCAS QUE HAN VENIDO GOBERNANDO EL PAÍS POR 200 AÑOS. VAMOS TODOS A LA PRIMERA Y ÚNICA VERDADERA INDENPENDENCIA DEL ECUADOR, LA INDEPENDENCIA DEL PUEBLO DE ESTAS OLIGARQUÍAS QUE FESTEJAN EL BICENTENARIO DE MANTENER EL PODER PARA ELLOS Y NADA PARA EL PUEBLO. Atentamente, Dr. JUAN CAMPOVERDE DURÁN. CUENCA-AZUAY.