Por César Ricaurte
Crítico de TV
Los desaparecidos sufren una doble ausencia. La primera es su desaparición física, la segunda el silencio que se teja alrededor de ellos. Muchas veces, el sentimiento de culpa se tiende sobre padres, amigos, maestros, una especie de "se fue Qormi culpa", "desapareció porque no era feliz junto a nosotros". Y, al parecer las autoridades abonan ese sentimiento, si es que hacemos caso al reportaje final sobre las personas desparecidas que presentó la periodistas Andrea Marín en Contacto en la Comunidad de Ecuavisa.
Los reportajes han tenido la virtud de visibilizar un tema del cual poco, muy poco se habla. Y cuando se lo hace, se atiende a una perspectiva equivocada. Las primeras tres entregas pusieron rostrote personas de carne y hueso a las desapariciones. Sin embargo, el reportaje del jueves recayó en la visión más básica y sesgada del problema: las desapariciones son mayoritariamente un problema familiar y personal. Otra vez, el manto de culpa sobre las familias.
No fue un problema de la periodistas, sino de los agentes de Policía entrevistados. En su visión, la desaparición de personas es básicamente un problema de mala comunicación de padres e hijos, o de malas notas en la escuela o de amores adolescentes contrariados. ¿Trata de personas? Sí, algo, pero es la última causa por la cual una persona desaparece. Claro es más cómodo tirar las culpas a las familias y desatenderse de delitos muy complejos.
Hace poco se pasó una telenovela argentina llamada "Montecristo" que causó un profundo impacto. Su temática era la desaparición de personas, a través del caso real de una adolescente que cayó en las redes delincuenciales de trata de personas que operan a escala internacional. Bueno, la Policía de allá también minimizó las cosas del mismo modo y solo el valor de la madre pudo descubrir la verdad.
Montecristo tuvo tan alta repercusión y reveló que la desaparición de personas no es un asunto de azar ni únicamente un problema familiar, sino un serio conflicto social y de seguridad pública.
Ahí se revela el impacto positivo que puede tener la TV. Los reportajes de Andrea Marín en Ecuavisa son un buen comienzo. Pero es necesario cuestionar más a las autoridades.
Hora GMT: 05/Febrero/2010 - 05:08
