Lo sucedido en la madrugada del 1.° de marzo, en Angostura, donde ocurrió el bombardeo del Ejército colombiano a un campamento de las FARC en Ecuador en el que murió Raúl Reyes (segundo al mando del grupo), varios estudiantes mexicanos y otros guerrilleros, permitió descubrir todo un andamiaje de personajes, eventos y acontecimientos que se iniciaron meses atrás con la organización del Segundo Congreso Continental Bolivariano.
A este evento fueron invitados representantes de Venezuela, Nicaragua, México, Bolivia, Perú Brasil, República Dominicana, Chile, Cuba y hasta un par de integrantes del grupo terrorista español ETA.
Como cabezas visibles encargadas de organizar y coordinar el Congreso en el Ecuador aparecen la francesa Audrey Millot y la chilena Raiyenri Rozzi, quienes contaron con el apoyo de Mao Tse Tung Vera Viteri y Édgar Frías, ex integrantes de Alfaro Vive Carajo.
La complejidad de albergar a 2 000 personas que se dieron cita al evento en Quito, entre el 24 y 27 de febrero, les obligó a usar las instalaciones del Partido Comunista, situadas en la avenida Seis de Diciembre y Piedrahíta, como improvisado hotel. Raiyenri fue la encargada de equipar el lugar con decenas de colchones, para que los invitados descansen.
Ahí probablemente se hospedó la delegación de estudiantes mexicanos que llegó en días distintos y por rutas diferentes, incluso terrestres, al puente internacional Rumichaca.
Uno de los asistentes, el mexicano Dagoberto Díaz, llegó al país procedente de Venezuela el 14 de febrero y salió un día después de que terminó a convención.
Las investigaciones realizadas establecen que Dagoberto habría sido la persona encargada, con ayuda de otras, de traer desde el campamento guerrillero el mensaje de Raúl Reyes que fue presentado en el Congreso.
Días después, el 6 de marzo, regresó a Ecuador y fue visto merodeando el Hospital Militar, en Quito, donde estaban las tres sobrevivientes del ataque, entre ellas su compatriota Lucía Morett.
Actualmente, su paradero es desconocido y se le acusa de ser un enlace con el grupo subversivo de las FARC.
Al igual que Dagoberto, a finales de enero, nueve mexicanos llegaron a Quito, cuatro de ellos están entre las víctimas del ataque.
Ellos habrían hecho en Quito el contacto con alguien de las FARC para ir al campamento de Reyes, en Ecuador. Viajaron en bus hasta Nueva Loja el 28 de febrero, al día siguiente fueron en camioneta hasta Tarapoa, a la zona denominada Cantagallo, desde donde emprendieron el camino a Angostura a lomo de caballo.
Según una fuente cercana a las investigaciones, la comitiva llegó al campamento de las FARC cerca de las 18:00 del viernes 29, horas antes del ataque. El grupo de jóvenes habría sido seguido desde Quito hasta el campamento por elementos de Inteligencia de varios países y eso les habría permitido conocer dónde y cuándo atacar a los guerrilleros de Angostura.
Más allá de los hechos que sucedieron en el campamento, que desató la crisis diplomática entre el Ecuador y Colombia, está el hecho de que al país, para el Congreso Bolivariano, llegaron varios personajes que integran la Presidencia Colectiva de la Coordinadora Continental Bolivariana, como Arís Narciso Iza Conde, quien ha sido vinculado con las FARC.
De Brasil llegó Aluiso Bevilaquia, también de la Presidencia Colectiva; Alfredo Pierre, de la Coordinadora Continental Bolivariana de República Dominicana. De Venezuela vino Alicia Benites; de Chile, Juan Reinoso Escorza. Otros invitados: Raúl Mejía, hijo de Mario León Calarca, miembro de la Comisión Internacional de las FARC; Adalberto Rubla Gaona, director del Centro de Estudios Sobre América de Cuba.
Esos invitados presentaron ponencias, al igual que dos delegados de ETA, los españoles Iñaki Gil de San Vicente y Beatriz Irladia. Uno de los puntos centrales del evento fue la proyección del video en el que se ve el campamento de las FARC.
La Coordinadora, que tiene su sede central en
Hora GMT: 13/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
