Mientras las inundaciones perjudican a las tierras bajas, hay cultivos como el de macadamia que se benefician
En las provincias de Esmeraldas y Manabí, las lluvias se sienten de distinta manera. Mientras algunos reciben los beneficios del agua en la agricultura y ganadería, otros se resignan a los estragos de desbordes de ríos y a la incomunicación.
En Esmeraldas, las aguas dejan una serie de daños que, en ocho cantones, afectan a 1 000 hectáreas de cultivos permanentes. Estas afectaciones se producen en sembríos de ciclo corto, según informó la delegación provincial del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (Magap).
Por otro lado, Juver Casanova, agricultor de la zona de La Concordia, explica que la producción de macadamia, abacá, maracuyá, palma africana y otros productos de exportación "ha mejorado con las lluvias".
Así lo confirma Fernando Andino, rector de la extensión universitaria UTE/LVT, en la que se instaló un vivero forestal. Allí, se entrega plantas a los agricultores locales de forma gratuita. Ellos se ven beneficiados con la temporada de lluvias.
Hay cultivos dañados
Además, hay afectación en unas 15 mil hectáreas de cultivos por el desbordamientos de los ríos Esmeraldas, Quinindé, Tululbí, Cube, Canandé y en otras zonas inundables, según cuenta Ronald Moreno, director técnico del Magap.
Por ello, 11 310 agricultores y ganaderos fueron incluidos en los proyectos de compensación de emergencia agrícola. Allí, los atendieron en dos etapas: con dotación de semillas de arroz, maíz, agroquímicos, fertilizantes y desparasitantes; y con vitaminas para el ganado vacuno y porcino.
Además, 1 763 campesinos reciben herramientas agrícolas y combos de semillas. A esto, se suma la construcción de 46 tapes y cinco albarradas.
Viveros y granjas
También ayudan viveros en Tachina, Quinindé, Borbón y La Concordia, donde se busca producir un millón de plantas de maracuyá, coco, plátano, teca, balsa, cítricos y palma africana.
Inundación y lodo
En Manabí, la sedimentación de la mayoría de canales naturales es el principal problema de las lluvias, porque el agua inunda las plantaciones.
La Corporación Reguladora del Manejo Hídrico de Manabí, (CRM) inició hace dos semanas un programa de desazolve de los cauces, pero varios agricultores cuestionan que se lo haga en invierno cuando el agua no deja trabajar.
Las partes altas de la provincia, en cambio, se benefician. Por eso, los agricultores rezan para que no cesen las aguas. Esto mientras hay perjuicios en los caminos rurales. En Manabí, la mayoría de las comunidades tiene vías de tierra sin carpeta asfáltica, razón por la que las lluvias dejan incomunicada a toda la provincia. (LFV-LFA)
Las dos caras
Pérdidas por $400
A María Centeno, de la comunidad San Roque del cantón Sucre (Manabí), el invierno la ha golpeado fuerte. Las lluvias caídas en su zona hicieron que el río Viejo se saliera de su cauce e inundara su casa y plantaciones de fréjol. María tenía el huerto para fortalecer el presupuesto familiar. Ahora calcula que las pérdidas superan los $400. La causa, dijo, es que el río está tapado desde el invierno pasado. Según María, la situación se agrava por una alcantarilla inconclusa. (LFV)
Crecen más sandías
En cambio, Leonel Reyna está satisfecho con las lluvias. Él siembra lejos del río, en el sitio Bebedero, y su plantación de sandía se ha beneficiado con las lluvias caídas en los recientes días. Sus frutas crecen; la tarde del viernes fumigaba la plantación contra las plagas junto a otros compañeros. Dijo que aspira cosechar en tres meses sus sandías, y enviará la producción a Quito, donde, afirmó, pagan hasta $3 por unidad. Mientras que los intermediarios le pagarán $1,50. (LFV)
Hora GMT: 01/Febrero/2009 - 05:09
