Propuesta de consulta popular podría definir futuro de ese recinto
Pasiones encontradas mezcladas con amenazas y agresiones físicas permanentes envuelven a los 1 200 pobladores de Abdón Calderón, jurisdicción reclamada por Balao (Guayas), y Cuenca (Azuay), uno de los 22 poblados que se disputan ambas provincias desde hace 25 años.
El silencio que se percibe en sus pocas calles, solo se rompe cuando los 600 alumnos de sus dos escuelas (administradas por Guayas y Azuay) y un colegio salen a recreo. En las casas los vecinos se miran de reojo y con desconfianza, lanzándose de vez en cuando uno que otro insulto. En las paredes aparecen frases a favor o en contra de cada tesis como "Es Azuay" o "Viva Guayas", mientras los cinco policías nacionales de los dos retenes que funcionan paralelos (uno construido por Balao y otro por Cuenca), están atentos por si acaso se repiten actos de violencia como los sucedidos en las últimas semanas.
Inclusive el ciudadano David Orellana fue denunciado ante la Fiscalía por agredir en la cara con un puñetazo a Mirian Ramón.
Los habitantes están divididos respecto al futuro del recinto. Y lo demuestran colocando las banderas de ambas provincias en cada casa. Ya llevan así más de 25 años. Durante ese tiempo han crecido las enemistades personales y familiares. Inclusive autoridades nacionales y seccionales fueron recibidas con agresividad en las últimas semanas. Aquí se cumple la máxima: "pueblo chico, infierno grande".
Los que quieren que Abdón Calderón sea de la parroquia Molleturo, de Cuenca, afirman que el Consejo del Azuay y el Municipio fueron los únicos en construir obras en las áreas de educación, salud, vialidad, telefonía. Los que defienden la pertenencia de Abdón Calderón a favor de Balao reiteran que es Guayas la que hace las obras (lastrado, energía eléctrica, teléfonos, dispensario médico y un centro de desarrollo infantil). Aseguran que por el clima cálido este territorio pertenece a Guayas.
María Clemencia Sagbay, nacida en Balao y viviendo en esa zona 50 años, y Arturo Calle Arévalo, de 70 años de edad y 42 años de residir en ese sector, tienen una disputa aparte. Sagnay dice que cuando llegó a vivir a Abdón Calderón, esta era una zona bananera perteneciente a una compañía, la que más tarde pasó a pertenecer a Balao, Guayas, cuando este se convirtió en cantón, hace 25 años.
Calle afirma que la zona pertenecía a Azuay mucho antes de que Balao se cantonice, hace 25 años. Incluso muestra un documento del Congreso de 1993 en donde se reitera que Abdón Calderón pertenece a Azuay. Expone como argumento que algunos nombres como Abdón Calderón y 3 de Noviembre, están relacionados a personajes de la historia azuaya.
Maura Inga, quien se reconoce azuaya de nacimiento pero "guayaca de corazón", niega que haya problemas territoriales por Abdón Calderón "zona que siempre fue de Guayas". Inga dijo que "Abdón Calderón no colinda con Molleturo. Más bien está ubicado a 11 kilómetros de Balao (Guayas). Y Cuenca está a 200 kilómetros de distancia".
José Yagual aprueba las declaraciones de Inga e inclusive muestra un documento del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda del 25 de marzo de 2009 en la que da derecho al manejo del agua a Guayas.
Ellos desconocen si en Abdón Calderón existe algún recurso importante por la cual se originan las disputas.
Más bien atribuyen como la única causa de la disputa de esa jurisdicción a "líos personales" y al manejo de la distribución de agua entubada, por parte de la empresa Etapa, de Azuay, que, según ellas, ahora cobra tarifas caras, negocio que no quieren perder.
Las versiones de Sagbay e Inga fueron desmentidas por los azuayos José Miguel Juca y Rosa Déleg "El único que construye obras en Abdón Calderón y quien administra las instituciones es Azuay. Guayas nunca ha hecho presencia".
Los pocos estudiantes secundarios que encontramos en las calles como Yamila Romero, Patricia Pesantez y Nelly Vega prefieren no pronunciarse por una u otra tesis. Piden que la controversia se arregle por las buenas, con diálogo, sin violencia ni imposiciones. El rector Gustavo Álvarez enfatiza que los padres de familia defienden ambas tesis.
Esta disputa se reactivó el 7 de diciembre cuando el alcalde de Cuenca, Paúl Granda, dirigió una sesión del Concejo en Abdón Calderón. De inmediato apareció la reacción de Guayas.
Pero la realidad desborda las discusiones de las autoridades seccionales, y de los habitantes de esa franja en disputa, que comprende 70 mil metros cuadrados. Sus vías de ingreso están en pésimo estado y los servicios básicos son escasos. En sus alrededores abundan la producción de cacao, café y banano. (AM)
Autoridades se citan en busca de soluciones
Las autoridades de ambas provincias se han citado para la próxima semana en Quito para buscar una fórmula de arreglo.
El Consejo del Guayas llevará un estudio elaborado por cuatro comisiones: Política, Jurídica, Histórica y Técnica.
Y el prefecto azuayo, Paúl Carrasco propondrá una consulta popular para que sean los habitantes de Abdón Calderón quienes definan a qué provincia desean pertenecer. Esta tesis no la comparten quienes defienden la jurisdicción de Abdón Calderón a favor de Guayas, entre ellas el prefecto Jimmy Jairala y el alcalde de Balao, Luis Castro. Reiteran que los documentos y fichas geográficas determinan que ese sitio pertenece a Balao. "Abdón Calderón no tiene problemas de límites, solo hay invasiones de ciudadanos que vienen del Azuay", dijo Sagbay. (AM)







