Las lluvias de la luna tierna de medio julio han refrescado la capital en estos comienzos de vacaciones serranas. Con la luna vino el juicio al ministro, y con el juicio esa sensación de vómito por exceso de congresos nacionales rancios. Dios da la llaga y también la medicina. El alcalde de Cuenca ha empezado a distribuir el II libro de oro Cuenca 450 años. Como hay congresos ácidos hay ciudades alcalinas. Bendito sea Marcelo Cabrera, sus morlacas y morlacos fabricantes de este libro medicina. De 39 cm por 28 cm., pasta dura anterior con foto en sepia del frontis sur de la catedral revestida de mármol rojizo y resalte de pilastras rematadas de bajo relieves de racimos de uvas y cabezas de apóstoles y pasta posterior verde oliva con motivos de la arquitectura cuencana, una chaqueta de oro suave con el rosetón central de la catedral, y un estuche para guardar tanto tesoro.
La primera guarda en blanco y la segunda con una foto a todo lo ancho de las dos páginas, rectangular y matemática, del centro de la ciudad al comienzo de la noche azul intensa y luminosa. Esta foto dice sin hablar lo que es el libro de 224 fotos: en blanco y negro las antiguas del último tercio del siglo XIX y de la primera mitad del XX; las del último medio siglo a color, fotos aéreas con la gloria de los tejados bañados de sol, fotos de fuegos artificiales, el barranco, los ríos, la gente, las fiestas, las costumbres populares, las artesanías, las flores, las montañas, la llanura, los cielos, la elegancia del conjunto. Ciudad con alma, con olor a eternidad.
Las 397 páginas del libro de oro contienen información bien escrita y sabiamente distribuida en ocho apartados y un epílogo: 1 Cuenca, ciudad histórica y tradicional. 2 Cuenca, ciudad cultural y artística. 3 Cuenca, ciudad turística y hospitalaria. 4 Cuenca, ciudad productiva. 5 Cuenca, ciudad saludable. 6 Cuenca, ciudad universitaria. 7 Cuenca, ciudad deportiva. 8 Cuenca, ciudad democrática, humanista y comunitaria. 9 Epílogo. El apartado primero contiene los siguientes ensayos: Cuenca ciudad patrimonial. Fisonomía histórica de Cuenca hasta 1950. Ayllus, barrio y parroquias en la historia urbana de Cuenca. El trazado generador de Cuenca, el modelo teórico del damero y la preexistencia arquitectónica. El segundo abarca: Religiosidad y espacios sagrados en Cuenca. Panorama histórico de la literatura azuaya. El tercero: Cuenca y su cultura popular. El patrimonio festivo de Cuenca. Añoranzas en torno a la gastronomía de Cuenca. El cuarto: El proceso de modernización de Cuenca y la región cañari. La presencia de la industria en Cuenca. El quinto: Cuenca y su medio ambiente: en busca de la sostenibilidad. Cuenca, ciudad saludable.
El sexto: Cuenca, ciudad universitaria. El séptimo: Cuenca, ciudad deportiva internacional. El octavo: Cuenca, ciudad democrática. Cuenca, la ciudad del mañana. El epílogo: Sinfonía de la ciudad amada. Cuenca, siempre por descubrir. Todos los ensayos han sido escritos por conocedores experimentados o especializados en buenos centros del saber. El resultado es un libro que devuelve la esperanza a los ecuatorianos: si en un rincón apartado, mal atendido del Gobierno central, atrozmente comunicado, ha surgido tanta fuerza, ¡cómo no podrían brillar otras ciudades mimadas de Dios o de los gobernantes!
Hora GMT: 19/Julio/2007 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Simón Espinosa Cordero













