Defensor del lector
Por Carlos Jijón
Mario Ponce Lavalle se pregunta, en un mensaje electrónico, respecto a una carta de Omar Ospina, publicada en nuestro Buzón del pasado viernes, si "es justo y equitativo que un articulista de la sección editorial haga uso adicional del espacio destinado a opinión de los lectores, para rebatir o contraatacar a un lector que se permite opinar" sobre las columnas del mismo Omar Ospina. El señor Ponce ha subrayado la frase "uso adicional", advierte que respeta "las políticas que al respecto debe haber impartido la Dirección de HOY", pero agrega que "se supone que alguien que actúa como articulista de opinión DEBE (las mayúsculas son suyas) estar abierta a recibir opiniones distintas y no pensar en polemizar con cualquiera que se permite opinar en contrario, y mucho peor si lo hace peyorativamente, como es el caso que nos ocupa".
En efecto, el defensor del Lector autorizó la publicación, en el Buzón del viernes 7 de noviembre, una carta de Omar Ospina, editorialista de HOY, en la que responde a otra carta de un lector, el señor José Crespo Toral, en la que le refuta que existan 6 000 millones de católicos, sino apenas 1 200 de bautizados. Omar discrepa que el Papa sea realmente el representante de Cristo en la Tierra, afirma que "el Dios bíblico no es ejemplo de moral ni de justicia" y describe al sacramento del bautismo como una herramienta "inmoral" para "afiliar a los recién nacidos a una fe sin su consentimiento". Confieso, como católico (de lo cual no tengo por qué avergonzarme) que sus afirmaciones me provocaron repulsión. Pero creí también que, como agnóstico o ateo, Omar tiene el pleno derecho a expresarlas libremente.
Dudé, sin embargo, sobre un aspecto. Omar empieza su perorata, refiriéndose al señor Crespo, afirmando que "ignorancia y dogmatismo se unen y conducen más allá de la justicia", lo cual, más allá de lo que Omar Ospina pueda creer, juzgué como insultos no admisibles, según nuestras normas. Pero advertí que también el señor Crespo Toral utilizaba la palabra "estulticia" (necedad, tontería, según el Diccionario de la Real Academia) para describir uno de los últimos editoriales de Omar publicado en estas páginas. Las normas de la Defensoría mandan no permitir insultos en el Buzón de HOY y normalmente estos son editados. Puesto que no se tuvo el suficiente cuidado en la carta del señor José Crespo Toral, estimé que debía permitirlos también en la respuesta de Omar Ospina. Hay momentos en que la búsqueda del equilibrio nos conduce a estos laberintos.
Persiste en mí la duda sobre la justicia de que Omar Ospina utilice también el espacio del Buzón, dedicado a los lectores, para re futar las opiniones de estos. La norma, impartida por Diego Araujo, subdirector de Opinión de HOY, es no permitir que un editorialista utilice su propia columna para responder a los lectores. Cuando un periodista cree que debe responder, debe usar el mismo espacio del que goza el lector, esto es, el Buzón. El problema es que el que un editorialista responda a sus lectores a través del Buzón es inusual, mientras que últimamente Omar Ospina usa tal recurso con relativa frecuencia, mucha mayor, en todo caso, que el resto de editorialistas de HOY.
¿Cómo actúan los demás editorialistas? Por lo general, las cartas en que los lectores refutan las ideas de los editorialistas son publicadas en nuestro Buzón, y estos tienen el derecho de responderles privadamente a sus críticos. El recurso de responder públicamente en el Buzón es realmente infrecuente y solo utilizado cuando se estima indispensable.
Omar ha invocado, sin embargo, el derecho a la defensa y a la libre expresión. Creo, sin embargo, en la necesidad de mantener el Buzón como un espacio reservado a los lectores, y que las excepciones deben ser tales y no convertirse en regla. Con el perdón de Omar.
Hora GMT: 09/Noviembre/2008 - 05:03

09/Noviembre/2008 a las 08:43
Entonces el Sr. Jijòn es tambien responsable de esto.
Haga un mea culpa y primero dese cuenta de sus errores (el permitir que un fanàtico y fundamentalista como el Sr. Ospina, se ponga en un tete a tete con un lector)
09/Noviembre/2008 a las 10:25
Creo que cada articulista tiene derecho a defender su punto de vista por equivocado que nos parezca a los demás. El periódico también tiene derecho a tener un fundamentalista entre sus articulistas. Lo que no es decente es que se permita mentir descaradamente, como lo hace el articulista Ospina, y que defienda su derecho a mentir en base a insultos a los lectores.
18/Noviembre/2008 a las 07:24
Todo lo relacionado a religión o a cualquier tipo de dogma ya es una FARSA desde el Pentateuco hasta nuestros tiempos, asi es como Papas, Ulemas, pastores han dominado al mundo entero, mintiendole, engañándole y cuando aparece una persona honesta, sincera, como es el Sr. Ospina que con su sabiduría y excelentes editoriales dominicales, nos hace ver la realidad, poniendo los pies en la tierra luego aparecen los defensores hipócritas de la moral y el amor al prójimo engañando a los incautos con la farsa de la religión, cuando son éstos los culpables de que haya tanta miseria, racismo, y guerras que se han dado en nombre de dios en el mundo.