Por Carlos Jijón
Veo en El Universo la fotografía del ex presidente del Banco del Progreso, Fernando Aspiazu, haciendo cola en las afueras de la Catedral de Guayaquil, para darle el último adiós al ex presidente León Febres Cordero. La foto en sí misma me parece una elocuente expresión de esas paradojas que nos enseña las vueltas que da la vida, y me retrotrae a otra escena, esta de la televisión, cuando desde el Palacio Municipala, Febres Cordero pronuncia su ahora célebre frase ("Ustedes saben que yo no me ahuevo, carajo") frente a una multitud de depositantes del Banco del Progreso y simpatizantes de Fernando Aspiazu que intentaban convencer al país que la quiebra del banco, que iba a terminar en una catástrofe financiera de proporciones históricas, no era más que un invento regionalista en contra de Guayaquil. Entonces, Aspiazu y Febres Cordero eran dos de los hombres más poderosos de la república. Hoy, el uno ha muerto, y el otro hace fila fuera de la Catedral, mientras que la derecha casi ha desaparecido
si bien el autoritarismo y la prepotencia gozan aún de buena salud.
Como siempre, la presencia de la muerte es un momento adecuado para reflexionar. ¿Cuál es el legado de este hombre que la prensa ha descrito en los últimos días como el hombre más poderoso en el Ecuador durante las últimas tres décadas? Yo creo que el principal legado que León Febres Cordero deja a la posteridad es la reconstrucción de su ciudad. El Guayaquil que hoy gobierna Jaime Nebot no hubiera sido posible sin la reestructuración municipal que empezó Febres Cordero, quien dio también los primeros pasos de esa reforma urbana de la que hoy gozamos quienes vivimos en el Puerto.
Mientras escribo, escucho en la televisión al alcalde Jaime Nebot describir a Febres Cordero como un "guerrero de la paz y del progreso". Yo discrepo. Encuentro un contrasentido convertir en un abanderado de la paz a un hombre que hizo de la confrontación, e incluso la violencia, uno de los atributos más recordados de su ya lejano Gobierno. Bien es verdad que tampoco sus enemigos eran pacíficos y que no tiene sustento ético que quienes hacen un cuarto de siglo tomaron las armas para imponer sus tesis por la fuerza, lo acusen ahora de antidemocrático. Pero también es cierto que la violencia ilegal con que combatió a la subversión terminó por legitimarla de alguna manera. También fue nefasta la manera como instrumentó la administración de justicia para perseguir a sus enemigos, según su propia expresión, como "un perro con hambre". Terminó destruyendo la derecha, que salvo la contada excepción de Jaime Nebot, es hoy un desierto sin líderes después que él personalmente se encargó de aniquilar políticamente a todo aquel que no le sea sumiso. No encuentro nada grande ni heroico en su Presidencia. En cambio, fue el alcalde del siglo. Esa es toda su gloria.
cjijon@hoy.com.ec
Hora GMT: 18/Diciembre/2008 - 05:07













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18/Diciembre/2008 a las 06:16
En medio de tanto elogio y apología por F.C. que en paz descanse,porque todo muerto es bueno, leo algo concreto, conciso e imparcial.
L.del Silencio.
Múnich
18/Diciembre/2008 a las 14:16
Excelente su artículo señor Jijón.
Entre tanto folcklor, amnesia e idiotez que se ha escrito y dicho en relación a Febres Cordero, el saber que todavía hay articulistas que sean conscientes y mesurados es agradable.
El otro día en Ecuavisa se preguntaba a la audiencia si era pertinente que el Presidente Correa visite o asista al funeral de Febres Cordero; que bien que el Presidente ahora si fue bien asesorado y no fue, ha sido un ejercicio de sentido común y consciencia (en la encuesta la gente se pronunción en forma contraria).
El recordar la posición del presidente Febres Cordero en temas como la represión y asesinato a la calentura de guambras aprendices de extremistas, el apoyo a ciertos grupos de poder económico, la prepotencia, la intolerancia, la persecusión y los escuadrones violantes entre otros es para mejor no recordarlo.
Es posible que después de algunos años el presidente Febres Cordero sea elevado a los "altares" de los mejores presidentes que ha tenido el país por algún historiador "convencido".
Me ha llamado la atención las adhesiones a Febres Cordero de ciertas "figuras" políticas, entre ellas la del Gral. Vargas Pazzos mentalizador y protagonista de la famosa revuelta: ¿de que sirvió la muerte de los guardespaldas?, ¿el papelón a nivel internacional?, ¿toda la conflictividad interna que se armó?.... cuando alguien se acuerde de todo esto, posiblemente se pensará que fue una sublevación de un grupo de payasos ante el dueño del circo.
¿Ahora en el mas allá los Hnos. Restrepo que le preguntarán al lider muerto?
Por si acaso no soy ni socialista de oportunidad, ni comunista, ni pertenezco a ningún partido político, trato todos los días de mi vida ser un buen ciudadano Ecuatoriano.
Adios señor Presidente Febres Cordero, un buen Alcalde de Guayaquil, que acabó con la gestión infame del PRE, partido al que algunos de sus líderes colaboran con el actual Gobierno, ¡viva Absurdistán!.
Atentamente,
Tony
18/Diciembre/2008 a las 16:33
Coincido con que los grandes logros del Ing. Febres Cordero estuvieron en su gestión al frente del Cabildo guayaquileño; quizá algún otro acierto durante sobre todo el primer año de su Presidencia. Lo peor, empeñarse en monopolizar poder e instrumentalizar la justicia para perseguir no a "enemigos" sino a adversarios, rivales políticos, líderes incluso de la misma tendencia que lo amenazaban porque podían brillar más que él. Entre los apasionados, escuché decir que Febres Cordero fue "un ejemplo de tolerancia..." Que Dios lo tenga en Su gloria.
18/Diciembre/2008 a las 16:34
Creo que el mejor legado que deja este intolerable politico. Es que la necesadad y demasiado orgullo no son los mejores consejeros para alcanzar la posteridad. Y sobre todo cuando se trata de la salud, pues la mayor ensenansa esta en que los exexos y el cigarrillo matan hasta al mas "poderoso" de los humanos.
Por que con calculos precisos logro acabar su vida de manera precipitada y repleta de dolor junto a toda la organizacion social que construyo para alimentar sus egos y codicias.
Sin mayor trascendencia lo recordaremos, sin pasion ni emocionalidades como el responsable de un estilo politico que resintio a grado extremo a una sociedad que por rechazo escojio una alternativa tan extrema y corrupta como la que el lideraba.
Y esa quizas podria ser su gran legado y nuestra peor condena.
18/Diciembre/2008 a las 18:18
Creo que el mejor legado que deja este intolerable politico. Es que la necesadad y demasiado orgullo no son los mejores consejeros para alcanzar la posteridad. Y sobre todo cuando se trata de la salud, pues la mayor ensenansa esta en que los exexos y el cigarrillo matan hasta al mas "poderoso" de los humanos.
Por que con calculos precisos logro acabar su vida de manera precipitada y repleta de dolor junto a toda la organizacion social que construyo para alimentar sus egos y codicias.
Sin mayor trascendencia lo recordaremos, sin pasion ni emocionalidades como el responsable de un estilo politico que resintio a grado extremo a una sociedad que por rechazo escojio una alternativa tan extrema y corrupta como la que el lideraba.
Y esa quizas podria ser su gran legado y nuestra peor condena.
18/Diciembre/2008 a las 21:19
Creo que el mejor legado que deja este intolerable politico. Es que la necesadad y demasiado orgullo no son los mejores consejeros para alcanzar la posteridad. Y sobre todo cuando se trata de la salud, pues la mayor ensenansa esta en que los exexos y el cigarrillo matan hasta al mas "poderoso" de los humanos.
Por que con calculos precisos logro acabar su vida de manera precipitada y repleta de dolor junto a toda la organizacion social que construyo para alimentar sus egos y codicias.
Sin mayor trascendencia lo recordaremos, sin pasion ni emocionalidades como el responsable de un estilo politico que resintio a grado extremo a una sociedad que por rechazo escojio una alternativa tan extrema y corrupta como la que el lideraba.
Y esa quizas podria ser su gran legado y nuestra peor condena.
19/Diciembre/2008 a las 03:02
Creo que el mejor legado que deja este intolerable politico. Es que la necesadad y demasiado orgullo no son los mejores consejeros para alcanzar la posteridad. Y sobre todo cuando se trata de la salud, pues la mayor ensenansa esta en que los exexos y el cigarrillo matan hasta al mas "poderoso" de los humanos.
Por que con calculos precisos logro acabar su vida de manera precipitada y repleta de dolor junto a toda la organizacion social que construyo para alimentar sus egos y codicias.
Sin mayor trascendencia lo recordaremos, sin pasion ni emocionalidades como el responsable de un estilo politico que resintio a grado extremo a una sociedad que por rechazo escojio una alternativa tan extrema y corrupta como la que el lideraba.
Y esa quizas podria ser su gran legado y nuestra peor condena.
19/Diciembre/2008 a las 11:05
Creo que el mejor legado que deja este intolerable politico. Es que la necesadad y demasiado orgullo no son los mejores consejeros para alcanzar la posteridad. Y sobre todo cuando se trata de la salud, pues la mayor ensenansa esta en que los exexos y el cigarrillo matan hasta al mas "poderoso" de los humanos.
Por que con calculos precisos logro acabar su vida de manera precipitada y repleta de dolor junto a toda la organizacion social que construyo para alimentar sus egos y codicias.
Sin mayor trascendencia lo recordaremos, sin pasion ni emocionalidades como el responsable de un estilo politico que resintio a grado extremo a una sociedad que por rechazo escojio una alternativa tan extrema y corrupta como la que el lideraba.
Y esa quizas podria ser su gran legado y nuestra peor condena.