Por Bernardo Tobar Carrión
btobar@hoy.com.ec
Oscar Arias se preguntaba en la reciente cumbre presidencial "¿Qué hicimos mal?", interesante desviación del cliché latinoamericano que siempre le atribuye las culpas a los demás, al imperio, a los ricos, a la infancia infeliz o al mal profesor de la primaria. En este proceso de explicarse la "suerte" de países y regiones han surgido muchas teorías, desde las religiosas, como las que atribuyen el desarrollo superlativo de las culturas anglosajonas al dogma de los protestantes de considerar la riqueza como una bendición, mientras en Latinoamérica se enfatiza el pasaje evangélico que hace más difícil a un rico entrar al Reino de los Cielos que a un camello pasar por el ojo de una aguja, hasta las étnicas y las geográficas. Respecto de estas últimas, un artículo muy provocador de Robert Kaplan, publicado en Foreign Magazine, citando al autor del determinismo geográfico, Halford J. Mackinder, halla constantes patrones entre las condiciones geográficas de las regiones y las consecuencias geopolíticas y económicas. No dejan de ser teorías cómodas, que colocan en algún factor externo la justificación de nuestros propios errores.
Basta recordar a tantos deportistas campeones a pesar de sus limitaciones físicas o económicas para entender que todas las teorías políticas, geopolíticas o cualquier otra que olvida que el centro del universo es la persona humana y su potencial, fallarán en identificar las causas profundas del éxito individual y colectivo, en comprender que las limitaciones asÌ como los recursos no están en la geografía, el subsuelo, la raza o la suerte, sino en la potestad individual de interpretar el contexto, de leer oportunidad allí donde otros solo ven riesgo, de convencerse del triunfo cuando otros anticipan inconscientemente su fracaso. Falta una cultura colectiva que no se resigne a la medianía, la que solo puede ser construida a partir de mentes individualmente programadas o reprogramadas para el bienestar.
Naturalmente que el contexto influye en esta programación mental. Si escuchamos la banda sonora de la interminable telenovela latinoamericana "solo le pido a la vida cinco centavitos de felicidad", "ódiame por piedad yo te lo pido"- con sus tangos cantándole al desengaño, sus pasillos recordando el amor imposible, o incluso sus sones alegres, de esos que se cantan y se bailan para no llorar, encontraremos mensajes muy poéticos, aptos para la tertulia y la penumbra, cuyas sombras terminan también instalándose en un subconsciente gris, donde la frustración es la norma y el éxito, solo para quienes nacen con "estrella". Por contraste, el "sueño americano", esta creencia de que todo es posible en América, resume la cultura de un pueblo predispuesto a progresar, convencido del bienestar como la norma. Y sus políticos, de cualquier signo, han sido muy cuidadosos en respetar y construir a partir de este principio.
Obama domina muy bien esta psicología del logro y constantemente recuerda a los norteamericanos que la solución no está en el Estado, con su ya famosa frase "más que en mi capacidad para cambiar, les pido que crean en la vuestra "
Hora GMT: 06/Mayo/2009 - 05:08

06/Mayo/2009 a las 07:14
El Abuelo Mao, como lo llamaban cariñosamente los chinos a su líder, dijo hace mucho tiempo: China no debe confrontar con los Estados Unidos, lo que tenemos que hacer es aprender lo bueno que tiene esa gran nación y aplicarlo para nuestra prosperidad. Mao era comunista no estupido.
06/Mayo/2009 a las 08:27
Apreciados lectores,
Creo que la respuesta no es tan fácil como se trata de exponer. De hecho, tampoco creo que el sistema de los EEUU sea la panacea de todos los problemas de Latinoamérica pues también en aquel país hay pobreza extrema y males sociales que aún no hacen presencia fuerte en Ecuador.
En un artículo escrito hace algún tiempo por el señor expresidente Oswaldo Hurtado se expuso que uno de los errores más comunes en la que caen y caemos los ecuatorianos es creer que todo lo que un político en funciones realiza está mal y debe ser cambiada en su totalidad. De aquí por ejemplo salió la desfachatez de la nueva constitución. La Constitución del 98 fue en su tiempo una de las más modernas de Latinoamérica y quizá del mundo entero, sin embargo por una mala concepción de patriotismo exhacerbado se pensó en refundar nuevamente un país recientemente refundado.
Es de enorme responsabilidad no solo de los políticos, sino también de todos los actores de nuestra sociedad en entender mejor el mundo en el que vivimos.
Hay muchas cosas que faltan en Ecuador, pero quizá la más importante es la “estabilidad” política que luego generará estabilidad económica. No podemos seguir en campaña constante ni incentivando, peor ofendiendo a todo tipo de personas que no coinciden con nuestra ideología. Pero no solamente es que a Ecuador le faltan ciertas cosas, sino que también le sobran.
Le sobran por ejemplo buenas intenciones y le sobra irresponsabilidad también. Para desempeñar funciones públicas la persona debe estar bien preparada. ¿Cómo es posible que ciudadanos sin experiencia previa sean ahora representantes en la nueva Asamblea? Ayer leía con un poco de tristeza que un cantante de tecnocumbia resultó electo a la Asamblea por la provincia de Bolívar. ¿Podemos esperar proyectos importantes de popular cantante?
José Cóndor
06/Mayo/2009 a las 09:36
Prestigioso articulo que refleja la profesionalidad de este diario. El asunto es complejisimo y tiene que ver con muchas aristas. Un presidente israeli dijo que era muy justo repartir la riqueza; pero que primero habia que aprender a crearla y que se sepa hasta hoy, solo en un estado de derecho, con respeto sagrado a la constitucion , a las instituciones independientes del gobierno, y sobre todo a la libertad creadora del individuo, eso es posible. Latinoamerica no sale de una contienda ideologica para entrar en otra y los vencedores tratan a los vencidos como si fueran sanguijuelas, asi sea una campana electoral. En su carrera por acceder a la Casa Blanca la Clinton y Obama utilizaron todo tipo de metralla retorica, una vez decidida la presidencia, vean ustedes como las aguas siguieron su curso y proceso natural.
06/Mayo/2009 a las 10:14
Un alto dirigente chino actual también dijo que lo que le falta a latinoamérica es dejar de echar la culpa a Estados Unidos y al imperialismo, y abrirse su mercado al mundo. "Estamos mal, la culpa es de los otros", es un capítulo del manual de perfecto idiota, muy típico de acá. La culpa al mal profesor de primaria no la había oído pero también está buena.
06/Mayo/2009 a las 13:34
Damos por hecho que de las palabras de Arias, Latinoamérica ha hecho mal muchas tareas; y es cierto, también mucho de lo que se dice. Con lo que no estoy de acuerdo es con inventar panaceas de que los chinos por aquí, los americanos bien por acá. El problema es que el proyecto de la humanidad está en riesgo; y no todo es economía. El ser humano ya no es el problema a solucionar, es que vivimos dentro de una gigantezca hoja de papel milimetrado en la que nuestro cuadradito debe ser florecido, aislado, protegido. No entra el capítulo de la migración en este análisis, como muchos más. Nos sorprenden las frases bonitas, los discursos así nos conmueven. Mea culpa y enseguida éste es el responsable.
06/Mayo/2009 a las 17:08
La máxima de los carreteros del Ecuador lo dice todo, Trabaja y no envidies. Eso es lo que falta a América Latina, esforzarnos más en todo lo que hacemos y alcanzaremos lo deseado. Creo que el articulo dice lo contrario al relicario de la rebusnación ciudadana. Hay que trabajar más, estudiar más, defender más los logros y mantnerlos bien o mejorar cada día, es la única forma de salir adelante y superar el reto del subdesarrollo.
06/Mayo/2009 a las 17:22
"Obama domina muy bien esta psicología del logro y constantemente recuerda a los norteamericanos que la solución no está en el Estado, con su ya famosa frase "más que en mi capacidad para cambiar, les pido que crean en la vuestra "
Obama piensa que con "borron y cuenta nueva" se termina el problema, lo que el trata es de disminuir la atencion de los que realmente provocaron la crisis mundial economica (banqueros) y los que pagamos impuestos aca y salimos al rescate de estas eminencias del desastre, estamos endeudados de por vida.
Lo cierto es que OBAMA habla muy lindo, pero no cambia nada.
06/Mayo/2009 a las 18:21
Entonces no hay responsables, Latinoamérica por obra y gracia del Espíritu Santo está como está. Que no nos quieran hacer creer esos nuevos clisés de que chinos, de que gringos, etc, lo que hace falta a Latinoamérica es la unión y el remar en un solo sentido, no en contra de nadie, sino a favor de la región únicamente; pero como nuestra región parece una Torre de Babel en la que no nos entendemos y todos remamos hacia diferente rumbo, no es posible que podamos salir del atrolladero que los imperios nos han impuesto. "Divide y vencerás" es un viejo refrán que está presente en todo este subcontinente y en cada uno de nuestros países. La OEA no funciona para nada, el Mercosur no logra aglutinar a toda Sudamérica, la CAN se desmorona, el ALBA no despega; debe haber una sola organización latinoamericana con un solo fin y con estrategias comunes, pero como andamos todos los países andando como con palo de ciego, las grandes potencias se solazan de esta nuestra desorganización.
L. A. tiene todas las materias primas y energéticas para posicionarse en 30 ó 40 años a lo sumo como la primera potencia mundial; debe haber un consenso regional para crear un ente para el desarrollo de las tecnologías y con ello dejaríamos de depender del primer mundo. El gran limitante para nuestro desarrollo es ese: "LA TECNOLOGÍA". Otro sería nuestro subcontinente con un adelanto de ese tipo, ya me imagino L. A. con su propia red de satélites, plantas nucleares para abaratar la energía, la producción agricola, grandes centros de investigación científica para el desarrollo tecnológico, industrial, de la salud. Los recursos y los materiales los tenemos, solo nos falta la decisión de unirnos de verdad, acabar con el ridículo armamentismo que tanta hambre ha causado a nuestros pueblos con guerras que nos han dado provocando y que solo han servido para retroceder y no desarrollar.
¿Se imagina Usted amable lector que toda L. A. hubiera utilizado los dineros que ha gastado en armas en vez de escuelas, colegios, universidades, centros de investigación científica?, otra sería la realidad de nuestros pueblos, otra sería la relación entre los países del planeta