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Las lluvias inundan hasta el cementerio de Charapotó

Publicado el 19/Enero/2012 | 00:12

Población teme crisis sanitaria

La inundación fue provocada por el deslizamiento del cerro Centinela. Ni el muro de contención pudo detener la fuerza de las lluvias


En la parroquia Charapotó, en el cantón Sucre, ni el cementerio se salvó de las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias cayeron sobre la provincia de Manabí entre el pasado martes y ayer.

Allí, una precipitación de más de 10 horas causó deslizamiento del cerro Centinela e inundó el cementerio general de la parroquia. Los vecinos del lugar temen ahora una contaminación colectiva, pues se ha mezclado el agua y el lodo con los cadáveres.

En ese lugar, se realizaban trabajos de prevención en un muro y canal de protección, pero la fuerza de los torrenciales aguaceros acabó con esas obras, por lo que entre la población, hay temor de que el cerro debilitado vuelva a causar daños.

Además, en el recinto El Pueblito, decenas de viviendas quedaron inundadas debido a que un canal de cemento construido para evacuar las aguas lluvias se taponó y empezó a represar el agua hasta que se salió de su cauce y llegó hasta las viviendas.

En El Carmen, las lluvias provocaron el daño de cables de alta tensión; producto de eso, unas siete reses que pastaban por el lugar murieron electrocutadas. Además, las casas de Isauro Aguirre y Eliza Solórzano corrían el riesgo de desplomarse por un muro que construyó el Municipio de esa localidad en el barrio Sagrado Corazón

En Portoviejo, aunque ayer no llovió, las ciudadelas de la periferia y varias calles del centro de la ciudad siguen con problemas de aguas estancadas y presencia de lodo que no permiten el paso normal de vehículos.

Los vecinos de las ciudadelas Florón y San Alejo denunciaron que los taxis se rehúsan a llegar hasta estos sectores porque muchas de sus calles seguían inundadas.

Según los vecinos, cuando hay pacientes graves que necesitan ir a un hospital, tienen que retirarlos en hamacas.

Patricia Espinoza dijo que sus hijos tienen problemas para llegar a los centros educativos, por lo que pidió a las autoridades de Educación terminar anticipadamente el año lectivo.

Mientras eso ocurre en Manabí, en la provincia de El Oro, las lluvias caídas en las últimas 48 horas provocaron el desborde del río Santa Rosa, que destruyó parte de un muro de arcilla, en un tramo de 40 metros, en el sector de Los Beldacos, en la cabecera cantonal de Montalvo. Una amplia zona de la hacienda María Eulalia quedó inundada.

Uno de los problemas asociados a las lluvias es el dengue. El Ministerio de Salud Pública confirmó ayer la muerte de una menor de edad a causa de este en la provincia del Guayas, en tanto que otras 99 personas están contagiadas de la enfermedad.

La ministra de Salud en funciones, Carina Vance, indicó que la menor fallecida tenía 12 años y agregó que de los 99 casos restantes, dos son considerados "graves". Según Vance, se desarrolla al momento una campaña para combatir el despliegue de la enfermedad y pidió colaboración a la ciudadanía.

El último brote importante de esta enfermedad en el Ecuador se produjo en 2010, cuando afectó a unas 4 000 personas y produjo cuatro muertes. (LFV-AM)


A los nueve días, aparece la niña


Tras varios días de intensa búsqueda, el cuerpo de D. I., que fue arrastrado la tarde del 9 de enero en la comunidad de San Miguel Bajo (Otavalo-Imbabura) hacia el lago San Pablo, apareció. Ayer a las 13:30, el cuerpo salió a flote. Estaba a 20 metros de la desembocadura de la quebrada de San Miguel Bajo.

La tranquilidad volvió a la familia Izama-Chalán al saber que podrán darle cristiana sepultura a su pequeña hija de 8 años de edad, la segunda entre tres hermanos.

Según las versiones de los rescatistas, el cuerpo se encontraba en estado de descomposición pero aún conservaba su ropa. Zoila Chalán, al ver el cuerpo de su pequeña hija, estalló en llanto.

Leonardo Narváez, fiscal de turno, realizó el levantamiento del cadáver. Durante 9 días, siete oficiales del GOE y seis bomberos participaron en el operativo. (EOC)


Las obras de prevención no han servido en Esmeraldas

Luz Zapata y sus tres familiares, perdieron enceres, mercadería y dinero por el torrencial aguacero del martes que ingresó a la vivienda que arrienda en la calle Manabí y Dieciocho de Septiembre, barrio Nuevos Horizontes, oeste de la ciudad de Esmeraldas.

Moradores del sector le ayudaron con ropa y le prestaron una cocina y vajilla para preparar los alimentos, principalmente para su hija Arleny, de 4 años de edad.

"Tenemos 18 familias damnificadas en toda la provincia", dijo Guillermo Prado, de la Secretaría de Riesgos.

Prado dijo que son los mismos problemas y damnificados que se presentan cada año porque el 70% de la población esmeraldeña se encuentran en zona de riesgo en las laderas y a orillas de los ríos y el mar. Por ello, este organismo pidió al Municipio de Esmeraldas aplicar medidas restrictivas, e incluso con la ayuda de la fuerza pública, para reubicar a las familias.

El Miduvi construyó 576 viviendas para los damnificados en inviernos de otros años en la ciudad de Esmeraldas y 100 casas en Vainilla, pero no están habitadas en su totalidad porque no se han entregado aún a los municipios por la falta de obras complementarias.

También en Anchayacu, zona inundada desde el domingo anterior, se construyeron 170 casas, pero falta las tuberías de aguas lluvias y de alcantarillado. Por la creciente de los ríos en Quinindé, se destruyó el puente sobre el estero Chipo. (LFA)

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Tags : Lluvias  niña 


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